15 Festival DerHumALC I: muerte, conflicto y etnias, primeros impactos al corazón

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En días ya tenemos el 15 Festival Internacional de Cine de Derechos Humanos y nuestro equipo comienza a anticiparte los títulos fuertes del evento. Recordá que tendremos a Fernando Sandro y Rodrigo Chavero transitando cada jornada y ellos te transmitirán vía twitter sus impresiones de las actividades programadas, trayendote data importante para orientarte entre la gran cantidad de films que trae la propuesta.

Durante la ceremonia de presentación del 15° Festival Internacional de Cine de Derechos Humanos tuvimos la oportunidad de ver uno de los documentales que forman parte de la Competencia Oficial de Cortos y Mediometrajes, así como también del Foco Palestina; hablamos de «Thank God It’s Friday (Gracias a Dios es Viernes)», del belga Jan Beddegenoodts.

Como se podrá adivinar su enfoque es la eterna guerra en el Medio Oriente entre Israel y Palestina por el reclamo de un territorio común, temática muy transitada por el cine desde diferentes ángulos.

Beddegenoodts deposita su mirada sobre un caso puntual, el del asentamiento israelí Halamish y el pueblo palestino de Nabi Saleh, justamente ubicados uno frente a otro; sus diferencias, pero sobre todo sus puntos en común. Halamish es un asentamiento como aquí podríamos considerar lo que despectivamente llamamos villa o precisamente asentamiento (con la importantísima diferencia de las condiciones de vida), un grupo de familias, apartadas del resto, casi marginadas, que viven en comunidad conociéndose todos entre sí, un lugar que fue creado desde la nada.

Nabi Saleh es un pueblo de frontera, poco habitado, constantemente atacado por tropas israelíes, en donde la paz es un bien inconseguible.

El director deja que hablen sus protagonistas, los entrevista, y estos nos cuentan sus orígenes, sus vidas, y sus preocupaciones y pareceres.

Un acierto es el de haber puesto un foco del daño sobre los niños, que se “divierten” atacándose mutuamente, así como mostrarnos la exhibición de lo mismo que estamos viendo nosotros pero en Halamish y en Nbabi Saleh.

Cada viernes hay protestas en Nabi Saleh, y estas van ganando en violencia, hasta llegar al trágico final.

Con un ritmo lento pero intenso, Beddegenoodts, logra otra mirada diferente sobre un tema inagotable, y por desgracia, interminable.

Podrán ver este mediometraje documental en la Alianza Francesa el 08/08 a las 18:00hs; en el Centro Cultural San Martín el 09/08 a las 14:00hs; en el Gaumont el 12/08 a las 20:00hs; y en el Centro Cultual Ricardo Rojas el 13/08 a las 16:00hs.

Dentro de la Competencia de Largometrajes y en el Foco Memoria del 15° Festival Internacional de Cine de Derechos Humanos se presenta el ¿documental? The Act of Killing (El acto de asesinar) coproducción danesa-inglesa-noruega del danés Joshua Oppenheimer, presentada también oportunamente en el marco de la última edición del BAFICI.

Todo lo que se diga sobre este film debería presentarse sobre signos de interrogación; Oppenheimer presenta un trabajo tan único, extraño, fuerte y duro de ver a la vez, una expresión que busca descolocar al espectador casi del mismo modo en que fueron desencajados sus protagonistas.

El paramilitar Anwar Congo participó de una terrible masacre durante el genocidio indonesio en la década del ‘60, él y “los suyos” forman hoy la poderosa y vanagloriada organización Pemuda Pancasila la cual parece luchar contra los crímenes de lesa humanidad.

Oppenheimer advierte la hipocresía y propone al líder Congo y a sus súbditos a reinterpretar los hechos que ocurrieron durante aquellos años, que los mismos escriban un guión e interpreten los roles tanto de víctima como de victimario. Las propuestas pasaran por diferentes géneros, desde drama, acción, hasta musical, y cada “actor” va haciéndose cargo de su rol en todo sentido, hasta estallar.

Definitivamente se trata de un documental porque lo que vemos es una realidad contada desde la mirada de los protagonistas, pero esas miradas tienen mucho de ficción y teatralización. The Act of Killing es un film realmente difícil de ver y a su vez atrapante (aunque con un ritmo y duración algo pesado). Es lisérgico y extremo, casi como ver un film de porno tortura pero más ligado a lo psicológico, los protagonistas se quiebran y se mezclan los límites entre las víctimas y los victimarios, entre la compasión y el sadismo. Nadie puede acusar a Oppenheimer de no haber hecho un film muy jugado.

La experiencia es realmente única e interesante conceptualmente y como trabajo de experimentación, los resultados conseguidos rara vez se han visto en el cine de este modo.

Pueden adentrarse a esta experiencia en el Centro Cultural Haroldo Conti (ex ESMA) el 08/08 a las 21:00hs; y en el Centro Cultural San Martín el 09/08 a las 18:00hs.

El último de los títulos de este segmento, es un largometraje nacional ficcional que ya tuvo estreno comercial en la Sala Lugones hace un corto tiempo: «Nosilatiaj, la belleza». Daniela Seggiaro es salteña, diseñadora de imagen y sonido y con amplio recorrido como realizadora de documentales, cortos y trabajos institucionales, su especialidad son los relatos en los que se hallan contenidos antropológicos e históricos.

Esta es su ópera prima, una historia dura sobre el choque cultural, entre dos grupos etários con creencias distintas, enfrentados por la realidad diaria. Yolanda trabaja y vive como criada en la casa de Sara. La patrona y su hija, Antonella, organizan un gran festejo para celebrar los 15 años de la niña. Hay muchos chicos en la casa, poco dinero y se necesitan muchos brazos que ayuden.

El marido de la dueña de la casa no participa en esa cuestión y las mujeres se ven enfrentadas a la titánica tarea de hacer una fiesta decente para la adolescente. Hasta ahí, un prolijo relato nos muestra el micromundo en cuestión. Pero Sara, en su vorágine y ansiedad, se deja llevar por su intuición y en una jugada destructora para Yolanda, en una peluquería, accidentalmente (y con buena voluntad incluso) le hace cortar el pelo. Indudablemente que esto marca un punto de inflexión en la cinta.

El simbolismo que hay en esa simple acción (la cita del afiche publicitario de “Nosilatiaj” es “Lavenla awoley ta isla, manejla halawoley, tapta yhej ihisetlhalá” o sea “Tendrás un pelo hermoso, como las ramas, no tienen que cortarlo nunca”) desatará cambios en la relación y una gran tristeza en la mujer wichi, quien no logrará entender el propósito del acto sufrido y tomará decisiones que marcarán para siempre su vida.

Desde ya, el relato es valioso, tiene una estructura asequible y grafica fantásticamente el enfrentamiento cultural que se produce en esos grupos en el Norte en nuestra tierra. Pero que son universales y se recrean en cualquier espacio físico donde esa asimetría fuerce al más débil a someterse a las expresiones del más fuerte. Está en la Competencia Oficial de Largometrajes y puede verse en el Gaumont: el 08/08 a las 22:00hs y repite en el Cosmos el 10/08, a las 20:00hs. En próximas entregas, continuaremos desgranando los grandes títulos que trae este festival y no deben dejar pasar

 

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