Espectador bajo pandemia

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Espectador Web ha tenido una prolífica carrera a lo largo de casi 10 años. Hemos sido, hasta el inicio de la pandemia, uno de los sitios de referencia para la crítica cinematográfica porteña. Pero como todo, bajo la influencia de la pandemia por el SARS-Covid19, nuestra actividad fue detenida, en virtud de que cines y teatros cerraron sus puertas.

Es cierto que para paliar ese déficit de proyecciones, comenzaron a proliferar las propuestas vía streaming, con diversos resultados. Nuestra vida comenzó a girar (en términos de consumo de películas) en torno a Netflix, Amazon Prime y Movistar TV, entre otros. Al principio, en los primeros tiempos de aquella lejana fase 1 de aislamiento social preventivo, la comunidad cinéfila sintió este efecto y se volcó de lleno a las redes a comentar cada nuevo lanzamiento y compartir sus impresiones.

A row of seats sit blocked off at a movie theater in the Garden District of New Orleans, Louisiana, U.S., on Saturday, May 16, 2020. Louisiana entered its phase 1 of reopening on Friday after Governor John Bel Edwards loosened restrictions on certain business in the state. Photographer: Bryan Tarnowski/Bloomberg via Getty Images

Pero con el correr de los días, y los aumentos de casos de coronavirus en el AMBA, ya no todo eran largas maratones de películas y series en el sofá más cómodo de la casa. Comenzaron los temas familiares, contener a los pequeños en casa, atender a nuestros padres que no viven con nosotros en lugares lejanos, el trabajo, ya sea homeoffice o presencial, el tema de las compras y la limpieza al entrar y salir de la casa, un trabajito… Digamos que cuando llegamos a mayo, ya no teníamos tantas ganas de debatir y varios de los críticos del medio comenzaron a contraer la enfermedad, siendo que vivimos en un espacio donde hay transmisión comunitaria.

Parte del equipo de Espectador Web sufrió seriamente las consecuencias del Covid19.

Pero volviendo al tema del rol que el cine como control emocional de masas produce, fuimos apagando ese entusiasmo por las pantallas domésticas cada vez más, añorando ese tiempo donde podíamos ir con pareja, amigos, hijos a una sala, en plan familiar a vivir el maravilloso espectáculo que sólo el cine podía ofrecernos…

Es cierto que gran parte de la comunidad cinéfila ha comenzado a participar en nuestros tradicionales festivales (Asterisco, #MDQ, Cine Francés, Alemán, etc) como nunca antes (creemos que por la posibilidad de hacerlos online y la falta de títulos en cartel en los cines) y que también se han lanzado cintas argentinas en sistemas como Cine.Ar Play o Flow para ver gratis o con un precio muy bajo. También que varias comunidades organizaron eventos y debates vía Zoom para mantener ese fuego sagrado que los cinéfilos tienen por el Séptimo Arte. Sin embargo, extrañamos el cine. Mucho.

La última de James Bond tuvo tres postergaciones y jamás se pudo presentar en 2020

Hoy, ese cine prepandémico parece una época lejana y en vistas de no poder volver a recrearse. Los grandes estudios americanos, han postergado una y otra vez los lanzamientos de sus títulos más importantes para 2021 y 2022. La industria se debate entre ir a vender sus productos en los canales de streaming con precio diferencial, o volver a los cines con aforo reducido, para los valientes que quieran ver la película con riesgo de contraer la maldita enfermedad.

En ese camino, Espectador Web se reconoció confundido. El sofá para ver vía streaming, no nos gustó demasiado nunca y tener que estar siempre en él para presenciar películas de poca calidad y cantidad, nos hizo volver a reveer clásicos, comenzar a ver más cine de otras geografías (asiática e hindú, por citar dos ejemplos), y a matizar nuestra angustia con algunas series. Algunas, no demasiadas.

El futuro del cine está suspeditado no sólo a la aparición de la salvadora vacuna que nos permita ir retomando la vida que teníamos. Hay productoras quebradas, realizadores con secuelas físicas que atravesaron la enfermedad, fallecimientos dolorosos (Pino Solanas) y una sensación extraña que nos dice que todo esto, no podrá volver a ser igual.

¿Sobrevivirán los autocines una vez que la pandemia termine?

Después de tres décadas, volvieron los autocines al AMBA. ¿Esto será provisorio o volverá a instalarse como posibilidad? ¿La gente que centró su vida en el streaming, tendrá ganas de volver a una sala o decidirá esperar seguro en su casa a poder alquilar ese título 6 meses más tarde? ¿Tendremos sistemas pagos confiables que desde nuestro hogar nos permitan ver estrenos en simultáneo con las salas, como plantea HBO Max en EEUU para «Wonder woman 1984»? Nadie puede dar precisiones porque estamos justamente en la mitad del recorrido estimado para la pandemia y nos queda un largo trecho por delante.

Espectador Web vuelve. Lento. Pausado. Curioso. Expectante. Pero regresa, aunque nunca se fue. Sólo estuvo asimilando todo este cambio epocal, para encontrar un nuevo lugar desde el cual vincularse con sus lectores. Aquí estamos. El cine nos une, y no perderemos nunca la esperanza de volvernos a encontrar en salas, en paz y sin miedos.

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