Cuál es la forma en que mayoritariamente ves películas?
 
Tenemos 98 invitados conectado

Entrevista: Matías Piñeiro “No soy de los que se sientan con la página en blanco a ver si se cae una idea”

Matias_ew

El multifacético realizador Matías Piñeiro dialogó con Espectador Web sobre el estreno de su último filme, basado en la obra de Shakespeare y ganadora como mejor película en el último BAFICI, "La princesa de Francia".

Sobre el filme, su trabajo con los actores, próximos proyectos y qué siente él sobre el lenguaje cinematográfico, tuvimos este diálogo.

¿Cómo es para vos llevar el mundo del teatro y la obra de Shakespeare al cine?

Es un estímulo, no es una provocación para que se arme una ficción diferente, si me acerqué a Shakespeare es porque encontré en él el desafío de hacer un cine donde la palabra sea densa, entonces te ponés a pensar cómo ponerle un ritmo del cine a este elemento que a priori no es tan bienvenido, empezás a ver cómo hacer un cine hablado, muy hablado, y que no sea teatro filmado o una cosa muerta. Pensando un poco en Hitchcock, que dice que el cine son imágenes, el otro extremo de esta idea, casi una provocación, porque encuentro en Shakespeare muchas cosas, me da situaciones, me da personajes, densidad, ambigüedad, ritmo, todo es un estímulo y por eso decidí trabajar con él.

En "El hombre robado" ya estabas estimulado por la literatura ¿verdad?

Si, son acercamientos diferentes, pero en algunos textos de Sarmiento, o en su imagen también encontré estímulos para armar la narración, y lugares en la ciudad que son anacrónicos en esta ficción en la que se envían cartas. Sarmiento servía como un subtexto, y en particular este de campaña, aunque no los tomo como propagandístico o totalizadores, al igual que Shakespeare, los textos los manoseamos, los toqueteamos, los investimos, a Sarmiento lo tomamos para el "churrete", dejamos lo "museístico" para encontrar algo nuevo allí, para mí la escritura de Sarmiento en términos formales, o su intervención en la literatura, me llamó la atención, más que su gesta política, porque un texto como "Los viajes", está buenísimo, como él se toma como personaje, eso potencia la ficción.

Y para cuándo un filme con un texto propio?

Por ahora no, pero supongo que sí algún día, tengo una idea de cine como multiprocesadora, en donde el cine toma cosas y la ficción surge sobre cómo se une todo, principalmente cuando se muestran tan alejados, por ejemplo, qué tiene que ver una joven que trabaja para el Gobierno de la Ciudad o Nacional con Sarmiento y sus textos, nada, pero la gracia fue unir esos puntos, son elementos muy estimulantes, y la idea de originalidad no me parece un valor en sí, porque el cine siempre observa lo otro, hay directores que hacen películas sobre arquitectura, entonces son casas, y van adaptando el texto, digamos y una comedia americana puede tener a Shakespeare detrás sin nombrarlo, o un drama puede tener como base una nota periodística, no soy de los que se sientan con la página en blanco a ver si cae una idea, yo creo que eso no es del cine, porque el cine siempre filma algo, otra cosa, se necesita algo concreto para arrancar.

Princesa_2_ew

¿Cómo surgen esas ideas tan poéticas como la de la apertura multitudinaria de "La Princesa de Francia"?

Eso es una de las ideas que no están basadas en nada a priori, claramente no proviene de Shakespeare, pero si tiene que ver con mi filme anterior, porque creo que cada una ayuda a la otra a realizarse, sea por un tema económico, o porque ganó un premio y eso va para la próxima, y también desde el plano formal, porque "Viola" era un filme con planos cerrados de mujeres, en esta busqué lo contrario, también sumé algo que no me interesa como el fútbol, pero entiendo que un atractivo para mucha gente debe tener, entonces me pongo a pensar qué me puede gustar de eso, y descubrí que lo que más me gustaba era el trabajo por ejemplo del director técnico, con la estrategia y la jugada y la geometría, eso lo podés ver si estás desde lejos, y ahí empezás a meter otras cosas, decidí empezar más lento, algo descriptivo, con un chascarrillo y ahí armé esto, con algo de escena onírica y tono corrido, pero todo tiene que ver con la película anterior, nunca había hecho escenas con muchas personas, no es que me ponga en un lugar incómodo, porque no soy performer y esa escena la pensé como campo de batalla, con un campo previo, mi filme, los textos o una actriz y así se va desplegando.

¿Es por esto que tus actores se reiteran?

Yo creo que sí, porque siento que en una sola no puedo acabar la energía que tenemos en nosotros, y lo mismo con Shakespeare, Sarmiento, la idea de continuar los tópicos en otros filmes es una idea de abrir a más, y lo mismo con los actores, con el equipo que me acompaña, porque no todo se termina en una película, los conozco de la vida, del teatro, de escuchar sus bandas, son personas sensibles e inteligentes que me interesan, con muchas ideas, los escucho y ellos son muy buenos para trabajar con uno, se generan códigos y se necesitan cada vez menos ensayos, el tiempo y la acumulación y trabajar cada vez más, más, más, que hace que sea inevitable volver a ellos.

¿Te llamó la atención la exposición de Julian Larquier Tellarini, el protagonista de "La princesa de Francia", en una publicidad de cerveza coincidiendo con el estreno comercial del filme? ¿Lo hablaste con él?

La verdad que no, cuando llegué acá supuse por comentarios, pero a ver, tenemos múltiples trabajos y me interesa justamente algo de lo "múltiple" que les aviva el rostro, yo capturo mucho esto, y es algo fresco, que no se envía, y que el resto de los actores hagan muchas cosas me hace pensar en ellos como particulares que no piensan todo el tiempo en lo mismo, es una idea de profesionalización diferente, me atrae.

Princesa_3_ew

¿Cómo es el trabajo previo con los actores y los ensayos?

Cada vez ensayamos menos, pero como nos conocemos hace tiempo, mucho, ya hay algo de la energía acumulada que sigue viva, y el guión se escribe muy cerca del rodaje, ahora nos sentamos a leer y a corregir cosas, y como ellos saben de actuación podemos encontrar los tonos, no son tan naturalistas, en donde se utiliza un lenguaje neutral rítmico, y todo se hace tan al límite de filmar y pensado para ellos que mantiene cierta naturalidad, ellos lo juegan bien, es una mezcla de que todo está escrito para ellos, en un momento cercano a capturarlo y con cierta flexibilidad de poder cambiar a último momento, ajustando todo a sus voces y a sus cuerpos, en caliente, son textos densos que mantienen la esencia, y en el fondo les gusta, yo veo que por ejemplo a María Villar le encanta hablar así, los aviva, le da vida, ritmo al texto.

¿Estás con algún nuevo proyecto?

Sí, estoy editando la cuarta entrega Shakespereana que toma elementos de "Sueño de una noche de Verano" y se llama "Hermia y Helena", una película que pasa en dos ciudades, en Buenos Aires y Nueva York, es una película sobre la traducción, enfocado en un personaje que gana una beca y viaja a Estados Unidos y se encuentra con otras misiones, va y viene entre los dos lugares.

¿Y cómo fue esta tarea?

Fue el gran desafío, porque Buenos Aires es un lugar cómodo para mí, pero Nueva York no, y hay que evitar el pintoresquismo y el ser turista, la ciudad es tu enemigo, fue un interesante ejercicio de ver como encuadrar todo para elaborar algo sobre la ciudad y no sobre cómo esta ciudad te come. Yo a Buenos Aires la puedo mostrar de otra manera y Nueva York también la quería mostrar así, sin postales, porque yo no filmo en Caminito o la calle Corrientes, por qué lo iba a hacer allá, pero como no es una película sobre turismo a mí no me hacía falta encuadrar al taxi amarillo, porque iba a aparecer igual. En cuanto a estructura económica la película tiene la misma financiación y con el mismo equipo y varios actores frecuentes que generan una continuidad, para que sea un filme de la misma persona, yo no quería que pareciera que otro lo hizo, cuando me mudé allá no me interesaba filmar allí, pero eso era un prejuicio, porque veo que se puede hacer y mantenerse fiel y podés agarrar la ciudad y trabajarla como lo hacías con tu otra ciudad. María Villar cuando fue allá me dijo algo que me tranquilizó y fue como un halago que es "ah, trabajás con tus amigos pero de acá", y ahí pensé que pude hacerlo por eso, por ese grupo de gente que tengo ahora allá, que quieren trabajar y a los que nos corre la idea de filmar, fue muy bueno y espero que el año que viene esté lista.