Get Adobe Flash player

Entrevista: María Aparicio "Cualquier cosa hecha con un interés profundo y con una preocupación por un otro tiene un valor especial".

Galardonada en todos los festivales donde fue presentada, llega a Buenos Aires “Las Calles”.

La película de María Aparicio se estrena este jueves 1 de junio en el Centro Cultural de la Cooperación y pudimos dialogar con ella sobre sus expectativas, el proceso de desarrollo y rodaje y planes a futuro.

¿Cómo surge la idea de Las Calles?

El proyecto surge a mediados de 2013. En aquel momento hacía ya varios años que veníamos trabajando juntos con un grupo de amigos con quienes nos conocimos en el marco de la escuela de cine de la Universidad Nacional de Córdoba. A su vez, con Natalia Gamarro, productora de la película, nos habíamos conocido en el 2011 en un taller de fotografía estenopeica y éramos amigas desde ese entonces. Una vez ella me contó esta historia del nombramiento de las calles de Puerto Pirámides y del trabajo que Eugenia Eraso junto a sus alumnos habían llevado adelante. Natalia conocía a Eugenia y a muchas personas de ese lugar y de hecho había vivido muy cerca de allí. A partir de ese vínculo empezamos a pensar en la posibilidad de hacer una película que pudiera reconstruir de algún modo ese proceso desde un tratamiento ficcional, incorporando elementos de lo real y trabajando con las personas de ese lugar, que en su mayoría habían participado del proyecto original.

¿Siempre la pensaste como una cruza de ficción y documental?

Sí. Siempre nos interesó indagar en esa historia desde la interpretación. No nos interesaba simplemente documentar o recolectar testimonios de aquel proceso, sino trabajar desde una posible construcción ficcional sobre aquel acontecimiento. A su vez, el trabajo con lo real también fue una parte fundamental desde el comienzo. No nos interesaba viajar a Puerto Pirámides con actores cordobeses (somos un equipo de Córdoba) que interpretaran a los pobladores de ese lugar, sino justamente proponer una forma de filmar y de retratar ese lugar que los haga parte. Sólo participan de la película tres actores: Eva Bianco, Mara Santucho y Gabriel Perez, y el resto de las personas que participan son personas de ese lugar.

¿Cómo fue el cast y la elección de los entrevistados?

La participación de los tres actores fue imprescindible. Las características de la película y del rodaje en particular implicaban muchas veces trabajar sobre una incertidumbre. Tanto los actores como los técnicos teníamos que estar dispuestos a adaptarnos a muchas situaciones y a reconocer que estábamos justamente en una búsqueda. No teníamos un plan de rodaje cerrado ni un esquema de producción que nos garantizara un orden específico. Habíamos trabajado mucho previamente sobre lo que queríamos hacer pero al momento de filmar teníamos que estar muy receptivos con lo que iba sucediendo. La predisposición de los tres actores y de los técnicos a trabajar sobre esa forma fue importantísima para la película. Eva, Mara y Gabriel eran muchas veces quienes orientaban la acción dentro de la escena, y eso fue una guía importante para los niños o para los entrevistados. Ellos son grandes actores, los tres con una gran experiencia y fueron muy generosos con la película. Por otro lado, el trabajo con las personas del pueblo y de la península estuvo determinada por el vínculo que Natalia y Eugenia tenían con ellos. Ellas fueron quienes nos acercaron a ellos y quienes pensaron que esas personas eran, por distintas razones, importantes para la historia. Eso fue también determinante porque nos permitió establecer un diálogo muy cercano y profundo con ellos.

¿Cuánto tiempo de preparación tuvo el rodaje?

Fue bastante breve. Empezamos a pensar en la película a mediados de 2013 y a finales de ese año hicimos un primer viaje al sur. Luego regresamos a Córdoba y trabajamos sobre un guión y sobre cómo filmar lo que queríamos, y en marzo de 2014 volvimos a filmar.

¿Demoraste mucho en la escritura del guión?

No, fue difícil pero lo trabajamos a los largo de cuatro meses. Fue un guión que sirvió más bien como una referencia y como una guía para ordenar el rodaje. Fue muy útil tenerlo, pero a lo largo del rodaje y del proceso de montaje se incorporaron muchas cosas que no estaban escritas. A su vez, no era un guión de diálogos, sino más bien una estructura posible que establecía ciertas premisas y un orden de escenas.

¿Fue difícil el rodaje en el sur?

Fue difícil llegar hasta allá. Somos un equipo de Córdoba, bastante lejos de Puerto Pirámides. Además, Las Calles es una película independiente y autogestionada, que fue posible gracias al aporte y al trabajo de muchas personas. Natalia hizo un gran trabajo para que podamos viajar y para costear esos días en el sur, y el apoyo de Puerto Pirámides, de Eugenia Eraso, Nelly Lovera y Roberto Cabeda, quienes trabajaron en el proyecto original, fue imprescindible.

¿Y el trabajo con los chicos?

El trabajo con los chicos fue más simple de lo que parece. Ellos entendieron desde el comienzo lo que estábamos haciendo y de hecho colaboraron mucho en cuanto a ideas y propuestas sobre lo que hacíamos con cada uno. Todo fue de alguna forma familiar para ellos, porque en definitiva son ellos mismos en la película, son sus casas, su escuela, sus lugares.

¿La película habla de la identidad, pero también del amor por la profesión, para vos una es parte de la otra?

Creo que sí. Cualquier cosa hecha con un interés profundo y con una preocupación por un otro tiene un valor especial. Pocas veces sucede. En este caso, la construcción de una posible identidad a partir del gesto de la pregunta por parte de esa escuela es también muy simbólico. Lo que esa maestra hizo junto a sus compañeros y a sus alumnos significó siempre, para quienes hicimos esta película, una hecho muy valioso.

¿Cómo te sentís con el estreno luego del gran paso por Festivales?

Estamos muy contentos. Estrenar en Buenos Aires para una película de Córdoba independiente y autogestionada es un acontecimiento que nos entusiasma y que también nos empuja a seguir. A su vez, estrenar en una sala nos acerca a un público distinto al de festivales, y eso nos gusta mucho. Los encuentros con los públicos son siempre importantes para nosotros y disfrutamos mucho de esos intercambios. Yo estaré presente en la primera función, pero más allá de eso, nuestra expectativa principal es que vaya gente a verla.

¿Estás trabajando en algún nuevo proyecto?

Estoy trabajando en un nuevo proyecto que por el momento se llama Sobre las nubes y que espero poder filmar dentro de poco. Cuatro historias que transcurren en Córdoba y con la ciudad como protagonista.