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Entrevista: Alfredo León León "La cultura, y en particular el cine, no es una prioridad para el estado ecuatoriano".

El cineasta ecuatoriano estrena su producción "Mono con Gallinas" y hablamos en exclusiva con él.

¿Cómo surge la idea de hacer “Mono con Gallinas”?

La historia nace de algo muy personal, pues está basada en la experiencia real de mi tío abuelo Jorge León Chávez quien a los 17 años terminó en el medio de lsa selva como soldado. Esa fue mi primera mtoviación. Sin embargo lo que más me llevo a querer contarla fue cuando al escuchar su relato y su particular punto de vista sobre ese momento de la historia, pues este era notablemente distinto a lo que yo sabía o había aprendido acerca de ese conflicto bélico y de ese momento en la historia de mi país. Pues la “historia oficial”, la que está en los libros cuenta ese momento muy diferente al que vivieron esos jovenes. Entonces me di cuenta que el cine es un gran camino para recontarnos la historia y verla desde otros puntos de vista y no necesariamente debemos quedarnos con lo que nos enseñaron y con lo que escribieron.

Creo que al contar la historia de un país o de una región desde el punto de vista de quienes la vivieron en carne propia nos obliga a entender las cosas de forma diferente y a cuestionar nuestra identidad forjada a través de la historia oficial.

Si bien la expresión es local, rápidamente su concepto se entiende al ver la película, ¿Cómo lo pensaste desde el guion esto?

Creo que no lo pensé mucho. Me parecío muy irónico y despectivo el uso de esos términos entre enemigos y creo que era importante de una forma impactante decirle eso al nuevo espectador o al que desconocía que entre peruanos y ecuatorianos nos llamábamos de Monos y Gallinas. El título nació de un juego de palabras cargado de mucho significado, al momento de escribir el guión pero a la vez me pareció un título muy intrigante para el posible espectador.

La propuesta es ambiciosa y posee una reconstrucción de época muy lograda ¿Cuán difícil te fue lograr esto?

Eso siempre fue un problema ya que muchos pensaban que ib a a ser un desastre y que era demasiado ambicioso  hacer una película de época con tan pocos recursos y como opera prima, sin embargo eso también te obliga a ser más creativo y buscar soluciones con lo que tienes. Mi principal preocupación desde la etapa de desarrollo e investigación era que la ambientación y la época resulten creíbles por lo menos. El cine te permite con muy poco transportarte como espectador en el tiempo y aprendí que muchas veces los detalles son los más efectivos para lograr ese efecto. Casi siempre el problema más grande fue el de conseguir los recursos para hacer lo que se pretendía. Sin emabrgo tuvimos un exclente equipo de producción y de arte que consiguieron lo que necesitabamos en términos de utilería, locaciones, vestuario y otros elementos claves como los vehículos y la estación de tren. Creo que todo eso sumó a que funcione. La estación de ferrocarriles de Quito fue una locación muy dificil de conseguir por trabas políticas y administrativas. Al final se la consiguió pero estuvo muy cerca de no estar en la película, eso le hubiese restado mucho.

¿Cómo apareció el cast?

El elenco se formó de muchas formas distintas. Fue un proceso largo pero que disfruté muchísimo. Algunos actores los tenía en mente desde la escritura y les acerque el proyecto personalmente como fueron los casos de Diego Naranjo y Martha Ormaza que hacen de los padres del protagonista. Si bien eran personajes pequeños pues yo quería contar con actores con experiencia  y a los que admiraba. Luego se realizo un casting abierto para muchos otros personajes tanto en Ecuador como Perú. Isn embargo en el caso de Perú se convocó solo a un grupo reducido de actores que yo había visto o me habían reomendado directamente. Lo que más tiempo tomó fue encontrar a Jorge pues René Pastor si bien hizo la prueba muy  temprano en el proceso de casting no era un actor con experiencia y tuvo que pasar un largo proceso de pruebas para asegurarse con el rol protagónico. Al final el cast fue un ensable de actores nuevos y con pocas experiencias y de actores con gran trayectoria de ambos países.

¿Cuánto tiempo duró el rodaje?

El rodaje de la película fue de seis semanas de las cuales dos fueron en Quito y 4 en la selva amazónica en un lugar llamado Shell que era antes una base petroléra y ahora es una base militar con grandes áreas de selva protegida.

El film se inscribe en una serie de películas que hablan de la pérdida de la inocencia y la transformación de los personajes, aún siendo que el protagonista es un rebelde, ¿por qué?

La rebeldía hace en mayor o menor medida parte de cualquier crecimiento. Creo que todos nos podemos realacionar con momentos de profundo aprendizaje o de cambio que partieron por nuestra rebeldía natural. Considero que sería naive pensar en una pérdida de inocencia sin una dosis de rebeldía encima.

¿Tomaste referencia de clásicos del cine para construir el relato?

Creo que uno se deja influenciar mucho por lo que mira y aprecia. Yo siempre he sido fanático como cinéfilo de las clásicas películas bélicas. Clásicos americanos como Apocalipse Now o The Longest Day que se centran en historias humanas dentro de un contexto de guerra definitivamente fueron referencias al momento de construir este relato, evidentemente guardando las diferencias.

¿Cuáles son tus expectativas ante el estreno en Argentina?

Creo que es una historia universal justamente por que no se trata de la guerra entre Ecuador y Perú, se trata del crecimeinto de una persona y con eso cualquier espectador en el mundo puede sentirse identificado. Es una historia humana y sencilla y creo que el público argentino al ser un público tan pegado a la cultura y al sentimiento latinoamericano va a poder engancharse sin problema con la película. Esta película tuvo su estreno mundial y ganó 3 premios en Filipinas al otro lado del mundo y entonces si allá funcionó estoy seguro que lo hará en Argentina.

¿Cómo ves la actualidad del cine en tu país?

La situación en Ecuador es complicada. En este año 2017 estamos en un momento de transformación política y el consejo nacional de cinematografía se convierte ahora en el Instituto del cine y la creación audiovisual. La falta de institucionalidad sumada a la falta de continuidad en el apoyo estatal han generado mucha incertidumbre sobre el futuro y el sentimiento general es que la cultura y en particular el cine no es una prioridad para el estado ecuatoriano y la mayoría de los planes y supestos escenarios para el futuro próximo del cine nacional se muestran algo nublados.

¿Estás con algún nuevo proyecto?

Estoy justamente entrando a preproducción de mi nuevo largometraje Sumergible que se filmará en Quito en Septiembre de este año y lo más novedoso de este proyecto es que es una película que sucede bajo el mar y la vamos a filmar a 2800 mts sobre el nivel del mar en estudio. Es un thriller de suspenso que gira en torno al narcotrafico pero no la considero una película de narcos sino que creo que es una película sobre la convivencia humana y el sentimiento de imponerse y prevalecer nato que tenemos los seres humanos sobretodo en las situaciones extremas. Me gusta pensar que es una especie de experimento social y humano para tratar de entender lo más profundo de nosotros como especie. Es una historia muy contenida de 4 personas haciendo un peligroso viaje bajo el mar en un narco sumergible.