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Entrevista: Marcelo Mangone "Es más difícil encontrar este tipo de películas que hacerla".

La tercera película de Marcelo Mangone (La Demolición), “Delicia” es un interesante recorrido sobre la soledad y los vínculos.

Protagonizada por Beatriz Spelzini y Hugo Arana, el film, honesto y simple bucea en las emociones de dos seres que se encuentran en medio de momentos particulares de sus vidas. En exclusiva dialogamos con el director para conocer más del proceso de rodaje y gestación de la propuesta.

¿Cómo surge la idea de “Delicia”?

Me llega por parte de la productora el guion de María Laura Gargarella, con la intención de hacer el proyecto, y si bien tuve otros que me habían acercado en esta propuesta encontré que en ese viejo no vidente y Felicia renga encontré cierto humor y enredo en la historia que me parecía interesante. No estaba de acuerdo en el tono de la película, pero me dieron libertad para reescribirlo, hice una primera versión con María Laura y después seguí solo, quedándome con el carozo de la historia para empezar de nuevo.

¿Era muy distinto el tono?

El guion era con mucho más diálogos que los que tiene la película hoy, un tono más costumbrista, con más personajes, sucedía como en un pueblo de la Provincia de Buenos Aires, era un tono como de comedia costumbrista y enredos y no me copaba esa forma, quería hacerla con mi propia mirada, me quedé con esos personajes, al hija y el nieto y transformé a muchos, tenía como 30 personajes y me quedé con poquitos, otros los cambié, los dos hombres del bar eran distintos, el tono era ese y no quería ir para ahí.

¿Imaginaste a Felicia y Amado con los rostros de Arana y Spelzini? ¿Pensaste siempre en ellos?

No, trabajo primero mucho en el guion y me fijo de armar una buena base en él, que sea una estructura sólida, seguro de cuál es la línea dramática, me trazo ciertos mojones, y una vez que está la estructura y el cuento que quiero contar después aparecen los actores. A Beatriz la tenía más presente, apareció antes, y más rápido, después empecé a pensar y a ver quién podría hacerlo, me dieron sugerencias, les contaba brevemente de qué iba la historia y charlando con Germán Palacios, que es un amigo muy querido, había pensado en Hugo pero él me lo recomendó, me dijo que podía ser un gran Amado y que me iba a llevar bien. Yo siempre busco trabajar con amigos, necesité además relacionarme con ellos de persona a persona, crear un vínculo, conocerlos, qué piensan, su familia y a partir de ahí, siendo ésta mi tercera película y ellos con una trayectoria tan extensa se hace más fácil cuando hay confianza.

Hay algo clave que son las locaciones, las casas, los lugares de trabajo, ¿fue arduo el scouting?

Las casas son un personaje más, son casas gemelas en todo el barrio y no fue fácil encontrar un barrio de casas bajas e iguales, y la primera dificultad fue que en los barrios hechas de un solo tirón son hechas en espejo, fue un año de búsqueda, la intención era construir una película con escasos elementos, tratar de sacar todo lo que no era necesario para mí y eso también fue una idea y un concepto a la hora de pensar el arte de la película y la fotografía. Quise quedarme con sólo algunas locaciones, el proceso fue largo primero con las casas y después vertiginoso, con la directora de arte encontrarnos los escenarios precisos, para no contar la historia en determinado tiempo y lugar, puede suceder en cualquier tiempo y lugar.

¿Por qué decidiste encadenar escenas con fundido a negro?

Es algo que me gusta en lo personal, sé que es algo que no está bien visto desde que estudié cine, pareciera como que corta el ritmo de la película y para mí le impone un ritmo a la película, no es en todas las escenas, es en determinadas, para mí es una herramienta más de narración. Por la forma en que filmé la película y la idea y la puesta en escena y el pulso propio que tiene la película, para mí era una parte más, no fue una decisión de montaje, están en el guion, y de hecho había más, es una forma de hacer un punto y aparte, no le encuentro más explicación que eso, y me gusta, y para esta película va de la mano de todo lo que el relato es.

La película es simple, directa y honesta, ¿es más difícil hacer este tipo de narraciones?

No sé, es más difícil encontrar este tipo de películas que hacerlas, no sé a qué apuntas con directa, pero considero que es honesta consigo misma y es de todas maneras un gran artificio, no creo que hayas visto naturalismo, es sincera y frontal, clara, la intención fue esa. No soy una persona que mira mucho cine, sí en la facultad, y luego siguiendo algunas trayectorias, toda una vida en el cine y no me puedo enganchar con cualquier cosa, porque además soy DF, entonces estuve más en el set que en cine, cuando busco una película busco algo nuevo y que me sorprenda, me gusta desde muy chico Jarmusch, Ozu, Kaurismaki, un cine que va a contramano del cine que se ve en pantallas y el ritmo de la sociedad moderna, porque el ir al cine es un hecho que poco a poco se está perdiendo, es como una actividad del pasado y me siento atraído un poco por eso, las cosas analógicas y a contramano de donde va todo. En ese sentido quise hacer una película de ese estilo, la cámara no se mueve, cuando lo hace es muy básica y mi desafío era construir un relato simple sin artificios, veo que en el cine hay cosas que no me copan, no soy parte, no me gustan los cocteles y todas esas cosas, me resultan aburridos, es gente con la que siento que no puedo compartir muchas cosas, no es un mundo que me llame la intención y me interese, todos quieren llegar a algo, el reconocimiento, los tickets vendidos y hay muchas cosas que no están bien hechas o de buena gente.

¿Quién te gustaría que la vea?

Me gustaría que se acerquen todos, que vaya toda la gente posible, es hermoso ver una sala llena, encontrarse con gente que diga ví la película, me gustó, me gustaría que cualquiera se acerque, la película propone abrirse, detenerse un poco y dejarse llevar, creo que una de las cosas más interesantes es lo que no se dice, que uno tiene que ir armándolo y que las vamos entendiendo en el mismo momento de avanzar la película.