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Darío Gandinetti “Que se hable de esto me importa”.

El prolífico Darío Grandinetti regresa al cine con Te Esperaré (2017) de Alberto Lecchi, el relato de búsqueda de la verdad sobre su pasado por un hombre que intenta mostrarse estoico y cerrado a los vínculos.

Sobre la composición del personaje, el compromiso con el cine y más dialogamos con él para conocer más del proyecto. “Me enojo cuando hablan de la grieta, es una manera de achicar e idiotizar el discurso para no hablar las cosas que hay que hablar”, dispara en exclusiva.

Cuando te llega el guion de Te Esperaré ¿qué sentiste sobre la mirada revisionista y diferente que tiene?

Primero Alberto, él me dice de un proyecto y estoy, es la quinta película que hacemos, después que se hable de esto me importa, después evalúo la forma, pero primero es eso, además acá se aborda desde un conflicto personal, más allá de la ideología de tomar las armas o no. Es el conflicto de un huérfano, si la muerte de sus padres era por un accidente por conducir a cien kilómetros por hora lo hubiese culpado de conducir el vehículo, el asunto es que se quedó solo. Está mucho más cerca del padre, el personaje, que del temor que tiene por el futuro de su hijo, el problema con el padre ya lo resolverá, desarrolló una profesión, formó una familia y este problema le devuelve el dolor, por eso la película cuenta cuánta herida no cerrada hay, tanto dolor, de tantas maneras.

Insospechadas…

Claro, hay más de 200 pibes que no saben quiénes son sus padres, hay familias buscándolos, y ya no son ni chicos, por eso me enojo cuando hablan de la grieta, como algo establecido por alguien, hace miles de año crucificaron a un hombre que dijo vamos a darle de comer a todos, es una manera de achicar e idiotizar el discurso para no hablar las cosas que hay que hablar.

Tu personaje tiene miedo de todo, y principalmente de aquello que puede hacer el hijo…

Sí, pero en un momento no tiene miedo de nada, y agarra un arma, creo que el personaje hubiese agarrado los fierros, si sus padres no hubiesen muerto, el conflicto armado hubiese continuado, y él tuviese la edad, seguro los agarraba, lo hablamos mucho con Alberto, que fuese muy parecido a su padre, que caló mucho más hondo de lo que él dice, hasta que se quiebra y lo dice, le tiene que pasar, ni siquiera su esposa (Inés Estevez) lo logró, está preparado, pero no quiere, porque es una edad en el que se terminó todo, pero por eso también teme por el hijo, hoy no están dadas las condiciones dadas, no existe. Un chico solo, enloquecido, es capaz de tirarle una piedra a un policía, de eso hay que cuidarlos, y esa es la preocupación del personaje por su hijo.

Este año tuviste mucha presencia en el cine ¿es complicado entrar y salir de personajes así?

Este proyecto lo filmé el año pasado, en otro contexto, tenía un proyecto antes y otro después, pero esto me importa mucho, es muy importante para mí, es delicado, hablaba de eso, pero con algo complicado, estaba en desacuerdo, con algunas contradicciones, y necesitaba encontrar ahí en lo personal, y aceptar, se me mezclan las respuestas, pero no quería ocuparme del metamensaje de la época histórica. Javier Daulte  suele decir “dejen que la letra haga su trabajo, no me enrulen el rulo”, esto era, a ver, es un tipo que teme por su hijo y tiene un quilombo con su padre, hay un temor por cuidar a su hijo, todos los padres sabemos de qué se trata, ahí tenía que estar, si eso estaba logrado el marco es igual, me importa el marco, pero en la tarea mía me tenía que olvidar del hecho histórico.

¿Ensayaron mucho para lograr eso?

Alberto ensaya mucho y después arma la puesta, requiere de un trabajo entre todos, para el actor es muy agradecido eso, da una idea general, es como un trabajo más teatral, es como si uno hiciera un plano secuencia, ensaya un gran plano secuencia, después él corta, pero no por hacer la escena entera para cubrirse, sino porque tiene un sentido, muestra un recorrido, si hay movimientos y varios personajes es interesante. En ese sentido agradezco, celebro, trabajar con Alberto, él sabe todo de mí y yo mucho de él, nos gusta hablar de esto, es fácil, nos gusta contar éstas historias, las historias que empiezan, se desarrollan y terminan.

¿Cómo sigue el año?

Ruedo en Barcelona hasta Diciembre El Pacto, con Belén Rueda, y después vuelvo para filmar La casa de los conejos, adaptación de la novela de Laura Alcoba, ahí tengo una participación de cuatro cinco días y el año que viene voy a filmar una película que me importa mucho, con Juan Solanas, basada en la novela A veinte años luz, además tengo una propuesta para hacer una película muy interesante en Brasil, con danza, y con Guillermo Arriaga atrás.

Ultima actualización (Miércoles 01 de Noviembre de 2017 08:07)