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Entrevista: Marcos Pastor "Es un momento para pensar qué queremos como colectivo para el país".

Siguiendo con su línea de películas que analizan el momento de producción peronista y sus “emblemas” el realizador Marcos Pastor presenta “El avión negro: CALQUIN” (2017), un viaje hacia la industria aeronáutica.

Proyecto personal, disparado por sueños de la infancia, el film, parte de la muestra ADN, se encontrará por primera vez con el público y hablamos con Pastor para conocer más detalles.

¿De dónde te surge el impulso de emblemas de la producción nacional?

Cuando surgió “Rastrojero” fue una manera de encontrar nuestra voz y manera de hacer películas y como respuesta al 2001, con un interés más profundo sobre nuestra historia más reciente y particularmente sobre el peronismo, con cuestiones que surgen cuando uno empieza a estudiar y aparecen cosas escondidas, un poco me pasó eso. A lo de rastrojero llegué de manera particular, y en esta oportunidad, durante toda mi infancia tuve sueños, por criarme cerca de la fábrica de aviones, de volar y ser piloto, cuando empezamos con la primera película me enteré que la misma fábrica de aviones producía los rastrojeros. Cuando la filmamos me sentía un poco en las nubes, cuando recorrimos los hangares, me terminó de impulsar las ganas de hacer algo con los aviones.

¿Hubo varias versiones de la película?

Sí, de hecho espero el estreno en la muestra porque se verá una última versión, casi es como un work in progress, porque en un momento, en este proyecto tan particular, sentí la pérdida de perspectiva, había algo que no me cerraba como la voz, en un primer momento había una voz femenina, ahora hay una voz infantil, la primera permitía una distancia, ahora grabé la voz de un niño, Ramiro González que hace la voz de mi infancia. También cambié el relato en off, antes estaba en tercera persona y ahora en primera y presente.

El título confunde, muchos se acercarán por otras cuestiones, ¿cómo surge?

Esta es una película muy compleja para hacerla, muy difícil, desde 2001 tengo la idea y en 2010 la presenté en el instituto y demás, hice una primera película llamada “Calquín, Sueño y Olvido”, se puede ver en CineAR TV, pero no quedé conforme, me faltaban cosas, edición, y en el trayecto hice esta, porque ni hasta el nombre identificaba a la película. El título es un guiño peronista, quiero hacer una trilogía sobre la industria peronista, sobre tierra, aire y mar, y la próxima irá por ese lado. El avión negro refiere al mito del regreso de Perón al país en un avión negro, es un guiño el nombre también a la obra de Talesnik, Cossa y Rozenmacher, que me pareció bello, con el Calquín en el título, también.

¿Cómo te sentís al ser “El avión Negro” una de las películas seleccionadas de la muestra, y en un momento particular de la industria?

Me siento muy feliz, vengo enrevesado con la película, por ser un proyecto complejo, y recién ahora conseguí un contacto con el público, colegas, un recibimiento positivo, también enviándola a festivales, que me obligaron a cerrarla. Es una satisfacción y orgullo, además compartir el preestreno con colegas que admiro. Estamos en un momento políticamente e industrialmente de retroceso, de peligro, de conquistas que habíamos conseguido en duda, tenemos la pérdida de horizonte, de proyecto de nación, como hablan mis películas, con un contraste tan marcado entre ese momento de su juventud y ahora, como hablan los protagonistas de mis películas, siendo un momento para pensar qué queremos como colectivo para el país, esperando que no vaya hacia el lugar que parece ir la Industria no muy conveniente. Esperemos que cambie.

¿Fecha de estreno?

Algún momento de 2018.