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Entrevista: Fernando Basile "Ver cómo el público recibe la película es una experiencia fundamental para cualquier realizador".

La primera película de Fernando Basile explora el mito de Edipo en el conurbano bonaerense.

“Rex” se presenta como una versión alternativa de la clásica tragedia con una puesta novedosa y actuaciones potentes. Para conocer más sobre el proyecto hablamos en exclusiva con el director.

¿Cómo surge la idea de REX?

Queríamos hacer una tragedia clásica, un relato universal sobre la condición humana. Edipo nos pareció que era tal vez uno de los más vigentes en la actualidad, casi todos han oído hablar del “complejo de Edipo” planteado por Freud, donde el término “complejo”  funciona de manera técnica para denominar el conflicto que existe en el deseo inconsciente de mantener una relación sexual (incesto) con el progenitor del sexo opuesto y de eliminar al padre del mismo sexo (parricidio).

¿Fue difícil repensar el mito de Edipo para los tiempos que corren?

La idea fue traer el relato original y adaptarlo estéticamente a una realidad latinoamericana contemporánea, donde el destino lo marcan las posibilidades socio-económicas que finalmente pueden resultar tan ineludibles como los oráculos de la antigüedad.  El camino de REX no es ir  contra su destino, es ir en busca de su identidad.

¿Javier Aparicio estuvo siempre en mente como Ricardo/Rex?

Javier y Yo escribimos este guión ya pensando la dupla director/actor. Habíamos trabajado juntos en otro largometraje ocupando los mismos roles y lo disfrutamos mucho. Con el tiempo se fue forjando una amistad, que devino en una dupla creativa a la hora de escribir los nuevos proyectos.

¿Porqué decidiste el acompañamiento constante del protagonista con la cámara detrás de él?

Sabíamos que íbamos a contar una tragedia clásica, por lo que desde el principio trabajamos con el equipo técnico para encontrar cual sería la mejor manera de presentarlo al espectador. Tenía que ser crudo, visceral y oscuro, pero a la vez mantener cierta cotidianeidad en los personajes que permitiese que la trama, ya conocida por todos desde la obra de Sófocles hasta los análisis de Freud, se fuera desarrollando de a poco hasta llegar al clímax propio de una tragedia, un desenlace funesto.

¿Qué fue lo más difícil de rodar?

El final fue sin dudas una escena compleja. Presentaba muchos desafíos técnicos y también actorales. El estilo de filmación, nos obligó a funcionar de manera coreográfica, por lo que cada detalle tenía que funcionar a la perfección. Fue una jornada larga y agotadora, pero logramos una escena final digna de una tragedia.

Del corto al largo, y de otras experiencias detrás de cámara, ¿cómo terminó resultando la experiencia de rodar tu ópera prima?

Soy mayormente autodidacta, empecé haciendo cortos y experimentando con la cámara, hasta que me surgió la idea de pasar a hacer largometrajes. Un ejemplo de esto son los largometrajes NiEVA (2013) y NATTSKRIK – El grito de la noche (2015), presentados en diversos festivales, con varios premios, menciones especiales y una muy buena aceptación del público. Luego llegó la posibilidad de hacer REX con el apoyo del INCAA. REX se filmó con un esquema de producción muy similar a de una película independiente. Me gustan los equipos chicos, donde además de las competencias técnicas, hubiera un buen grupo humano, que pudiera sentir a REX como un proyecto colectivo que se mejora con el aporte de cada unos de sus miembros.

¿Cuántas reescrituras tuvo el guion?

El guión tuvo una reescritura importante, cuando el primer comité de evaluación del instituto falló de manera no favorable, aconsejando ciertos cambios para presentarlo nuevamente a consideración. Luego de trabajar durante aproximadamente un mes en los ajustes propuestos, volvimos a presentarlo, esta vez ya aprobado por unanimidad.

De cara al estreno ¿qué te gustaría que pase con la película?

La recepción de la película es un momento muy importante, porque es donde se consolida el proceso de aprendizaje.  Ver cómo el público la recibe es una experiencia fundamental para cualquier realizador, es la puesta en marcha de un proceso de comunicación de ideas que tiene un gran potencial para modificar la realidad, generando sentimientos, emociones y reflexiones, desde una pantalla de cine.

¿Estás con algún nuevo proyecto?

En este momento me encuentro trabajando en proyectos más experimentales, tratando de salir un poco de las narrativas clásicas y explorar otras maneras de transmitir sensaciones.  Me llaman mucho la atención los video-juegos.  Estos dispositivos interactivos para contar una historia, que cuando se mezclan con la estética y los recursos narrativos cinematográficos, pueden lograr resultados impresionantes.