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Entrevista: Carmen Guarini "Las obras no se terminan, se abandonan".

Carmen Guarini estrena “Ata tu arado a una estrella” proyecto que llevó 20 años de realización para reflejar una semblanza del realizador Fernando Birri.

El proyecto además se acompaña con el libro “Diálogos de cine. Fernando Birri/Carmen Guarini” que permite profundizar aún más en la obra del célebre creador y realizador santafesino, padre del Nuevo Cine Latinoamericano fallecido recientemente. Hablamos con la directora para conocer más de la obra.

Cuando terminaste la película, después de tanto tiempo, ¿qué sentiste?

Debo confesar que en general cuando uno termina una película no siempre es como uno quiso hacerla, una película es el producto de un montón de circunstancias, uno mismo va cambiando a lo largo de la vida, acá la empecé de un modo, la terminé de otro, creo que se fue enriqueciendo, pero siempre hay una sensación de incompletitud, de cosas que uno quisiera reformular, en fin, de todas manera había que ponerle un punto final, había que decir ya está, en ese sentido tomo palabras de Carlos Gorriarena, de quien hice también una película, quien decía “las obras no se terminan, se abandonan”, y de alguna manera siento que con cada película que hago me pasa eso, en algún momento tengo que decir basta, hasta acá llegamos. La sensación también es, de algún modo, aunque no había obligación, jamás Fernando me pidió nada, había que terminarla y darla a conocer.

20 años de rodaje ¿cómo fue la evolución y el ordenamiento del material filmado?

Hubo un primer rodaje hace 20 años, que es la primera etapa de la película, donde él estaba filmando su propia película, “Che, muerte de una utopía”, y yo fui a lo largo del año siguiente realizando entrevistas a gente que lo conocía, y había hecho un armado de una película final, que la tenía pero la guardé y por distintas circunstancias fue quedando. Con Fernando nos seguimos viendo en algunos encuentros, hasta que fui una vez más a la Escuela Internacional de Cine y Televisión de San Antonio de Los Baños y sentí que tenía que seguir filmando, lo contacté hace dos años, le llevé en Roma ese armado, me dijo acá está la película, no necesitás más nada, para él estaba, para mí no, necesitaba integrar cosas nueva, quité algunas, filmé en la Escuela y luego con él, los últimos diálogos, intensos, ricos, que me permitieron descubrir que él a pesar de los años tenía la misma chispa.

Son 20 años pero la película está más vigente que nunca…

Es que no es casual, el tema de la utopía tenía que ver con eso, no quería hacer una biografía de Fernando o mostrar sus películas, hay que verlas, y me parecía que el momento lo ameritaba de pensar esta idea que parece pasada de moda, pero no lo es.

¿Cómo se te ocurrió la idea de darle una cámara para que él filmara el cierre del film?

Eso fue increíble, porque lo que vemos es un tipo que se mantuvo siempre fiel a sus ideas y joven. Maneja dos cosas, el juego, la poesía y la tecnología, decía siempre lo que hubiera hecho con la tecnología. Se le dio la cámara, porque en principio quería filmar con él, pero no salía de su casa, y la genialidad de lo que hizo fue tomar de un libro de Xavier De Maistre “Viaje alrededor de mi cuarto”, que él lo pone como ese mundo de ese momento, porque hacía varios años que no salía de su cuarto en Roma por problemas de salud, rodeado de sus libros, sus cosas. Fue muy rico y generoso haberlo hecho.

¿Qué te gustaría que pase con la película?

El anhelo de todo cineasta es que sea vista por el mayor número posible de espectadores