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Entrevista: Daniel Henríquez, Leonardo Novak y Carmela Silva “Esperamos que el público reaccione a la provocación que hace Carlos permanentemente”.

Los realizadores Daniel Henríquez, Leonardo Novak y Carmela Silva presentan su película “Sombras de Luz”, centrada en la figura de Carlos Bosch.

El trío presenta una reflexión sobre el fotógrafo y la imagen en el Siglo XXI. EspectadorWeb dialogó en exclusiva con ellos y a continuación el diálogo.

¿Cómo surge la idea de hacer una película sobre Carlos?

Habíamos conocido a Carlos unos años antes de la mano de Gisela Busaniche, que a su vez lo había conocido en Cuba. De inmediato apareció su buena disposición y en breve su amistad. En las asiduas visitas a su casa-taller, fuimos conociendo sus aventuras, que al comienzo sonaban imposibles, y de pronto: sus fotografías, que parecían confirmar cada palabra. Carlos nos abrió generosamente sus espacios y también nos dió acceso a sus archivos fotográficos y poco a poco nos fuimos dando cuenta que su producción de años formaba parte de un acervo de imágenes que merecían ser conocidas. Fue algo así como encontrar un tesoro, un patrimonio universal. Por lo tanto pensamos que era importante construir un relato a partir de este descubrimiento. En paralelo a esto, llevábamos un tiempo desarrollando nuestra productora La Olla, en régimen cooperativo, buscando los espacios en el mercado y organizando también nuestra forma de trabajar. Al comienzo apuntábamos a la producción de contenidos culturales para los canales que en ese momento invitaban a todas las voces a su grilla, Encuentro, Pakapaka, etc.; y a la espera de resultados, propusimos ampliar nuestro campo de acción. Algunos de nosotros venimos del cine y nos pareció que la senda del documental estaba al alcance de nuestros austeros recursos. La propuesta venía con doble desafío: haríamos un documental con diversos puntos de vista, “autoral-cooperativo”. Y el primer proyecto que tiramos sobre la mesa, el primer tema que a todos convenció, fue la obra de Carlos Bosch

¿Aceptó en un primer momento?

Aceptó inmediatamente, encantado del juego que proponíamos. De hecho había participado ya en los albores de La Olla cuando pensábamos en hacer una revista. Gracias a su natural entusiasmo, resultaba fácil invitarlo a un juego donde ninguno conocíamos exactamente las reglas.

¿Cuánto tiempo duró la investigación previa para pensar la película?

La investigación duro aproximadamente un año. Partimos revisando los archivos de Carlos, que mantiene muy bien conservados y ordenados. Luego fuimos buscando los medios gráficos en los cuales estas imágenes habían sido publicadas. Eso implicó visitas y jornadas de recuperación de archivos en varios sitios: Hemeroteca de la Biblioteca del Congreso de la Nación en Argentina, Hemeroteca de la Biblioteca Nacional de España, en Madrid, sitios en internet de algunos medios de los cuales no se conservaban archivos, etc. En este proceso nos dimos cuenta que muchos de los medios en los que había publicado Carlos, no contaban con archivo, como por ejemplo Diario Noticias del cual, en paralelo al rodaje, coincidentemente, apareció parte del material. Durante esta revisión de archivo, tanto en España como en Argentina, tomamos conciencia del contexto en el cual Carlos había desarrollado su trabajo y cuánto de ese contexto seguía hoy vigente, esto nos confirmó la importancia de realizar este documental. Fue una gran suerte poder contar con los archivos de Carlos, puesto que podíamos tener acceso permanente en la medida que el proyecto avanzaba. Luego del relevamiento de los archivos existentes, realizamos un proceso de selección y de escaneo de negativos para adecuar las imágenes y así lograr que tuvieran buena calidad para ser proyectadas.

¿Cuánto tiempo duró el rodaje?

Filmamos intermitentemente desde abril de 2013 hasta Agosto de 2017. Lo primero que hicimos fue acompañarlo a la visita guiada que hizo al Palais de Glace, para comentar el trabajo sobre la muerte de su madre. Ese día grabamos varias horas, le hacían preguntas y Carlos se explayaba en todos los aspectos posibles, casi a modo de índice para la película que comenzábamos. Lo últimos que hicimos fue la entrevista que llamamos “subconsciente”, en ese espacio onírico que creamos como otro plano del relato. Fue muy importante este proceso porque nos permitió conocer a Carlos en los distintos contextos en los que el interactuaba y así profundizar en nuestra propuesta de relato. Durante esos cinco años, tal vez por las propias condiciones de producción autogestionada, fuimos muy prudentes en las decisiones en torno a la selección de situaciones documentales que registraríamos. No hicimos material de más, lo que permitió que la edición fuera un placer intenso. Tardamos casi dos meses en revisar y analizar todo lo filmado y tuvimos la fortuna de poder hacer ese proceso con un proyector, de forma de sacarle verdaderamente el jugo a esa instancia.

¿Cómo encararon entre tres la filmación?

Con mucho debate. Sanas e intensas discusiones durante todo el proceso. Con estudio, lectura y reflexiones compartidas. Creo que aprendimos verdaderamente a mirar con la perspectiva del otro. Fuimos construyendo no una mirada común sino un diálogo de subjetividades. Los tres venimos de experiencias creativas distintas y esto enriqueció el relato, le agregó capas de lectura, distintas dimensiones. Todos nos hicimos responsables y creo que logramos expresarnos desde nuestra mirada. Fue un verdadero viaje, un movimiento constante entre el interior y el exterior, puesto que cada decisión que tomábamos juntos implico muchas veces un cuestionamiento personal en relación a la construcción del relato. Gracias al buen diálogo pudimos lograrlo.

¿Qué esperan que encuentre la gente en la figura de Carlos y sus fotografías?

Esperamos que reaccionen a la provocación que hace Carlos permanentemente. La irreverencia, la desobediencia en sus imágenes es replicada también en su cotidiano. Esa coherencia es a la que apelamos un poco. Esa insistencia, ese inconformismo que permite crecer, envejecer. Principalmente muchas preguntas y reflexiones en torno al cómo las imágenes nos conforman, cómo leemos las imágenes y cuánto ellas influyen en nuestro cotidiano.

¿Expectativas ante el estreno?

La verdad es que deseamos que las salas se llenen durante todas las jornadas. Que el diálogo se multiplique.