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Entrevista: Laura Ortego Leo D’Agostino “La visión eurocentrista de la historia nos lleva a desconocer la diferencia entre un laosiano y un japonés”.

Los directores de Rio Mekong, Laura Ortego Leo D’Agostino, estrenan el atrapante documental sobre la comunidad laosiana en el Gaumont.

Tras pasar por varios festivales y muestras la propuesta llega a los cines y hablamos con ellos para conocer más del proyecto centrado en Vanit, uno de los primeros inmigrantes laosianos, y su permanencia en el país.

¿Cómo conocieron a Vanit el protagonista?

Laura Ortego:  Involucrandonos con la comunidad laosiana con la que estuvimos trabajando muchos años, en Chascomús y Misiones, y desde el principio quisimos hacer foco en una persona, no algo épico sobre la comunidad, buscamos un protagonista y cuando dimos con él nos pareció lo suficientemente carismático para que lo sea.

¿Qué conocían de la comunidad Laosiana antes de la película?

Laura Ortego: Antes de empezar el proyecto no sabíamos que había acá refugiados laosianos, y a través de un amigo, que trabaja en población en el Ministerio del Interior, nos comentó que habían hecho un informe sobre ellos y la convocatoria de Naciones Unidas en el 1979 y fue así que decidimos pasar los datos duros de ese informe a imágenes y a la historia de uno de ellos en particular.

¿Cuánto tiempo de investigación previa tuvieron?

Laura Ortego: Comenzó en 2012. Fuimos a Misiones, porque allí se reúnen todos los laosianos a fin de año. Fuimos con Debora Fiore, la productora, hicimos fotos, nos pareció ideal y luego se sumó Leo. En principio fuimos varias veces a Chascomús, hay allí una comunidad laosiana muy grande, allí está Vanit. Luego seguimos investigando y grabando.

¿Cuántos viajes hicieron?

Laura Ortego: Varios a Chascomus, perdí la cuenta, y dos a Misiones a la festividad.

¿Cómo trabajaron con Vanit y su familia para que se abrieran con ustedes y lograr tanta intimidad?

Laura Ortego: Fuimos muchas veces a la casa de Vanit. Las primeras sin cámara, sólo con un grabador y cámara de fotos. Después empezamos a filmar, convivimos mucho con ellos. Forjamos una relación con él, que es muy extrovertido, y con su familia. Creo que convivimos bastante de forma natural, con ellos y el equipo en la casa y creo que ayudó que fueramos poquitos, no más de cuatro o cinco, entonces en la casa todos estábamos muy naturalmente.

Leo D’Agostino:  Viajamos mucho, nos fuimos acercando, pero Vanit tiene una personalidad de apertura y carisma muy particular, es como la fusión de argentino y laosiano. Siendo una de las personas más jóvenes del cruce del rio, reunía muchas condiciones para ser el protagonista.

¿Qué creen que aporta el documental a una problemática como la de la inmigración y la identidad?

Laura Ortego:  Que aporta, por un lado, algo de universalidad, en el sentido que todos nos sentimos identificados con las migraciones, hay poca población nativa en Argentina,  hay muchos inmigrantes y todos en nuestras familias tenemos historias de inmigrantes sin desconocer que hubo y diezmaron a pueblos originarios, por otro lado, particularmente, me parece que visibiliza una migración que no se ha hablado mucho, está la visión eurocentrista de la historia, que nos lleva a desconocer la diferencia entre un laosiano y un japonés, por lo que se pueden establecer lazos por fuera de la mirada dominante.

Leo D’Agostino:  Sumo, que provoca emoción, a mí me sorprende ver gente llorando en las proyecciones, ahí salta lo universal de lo particular, pero creía que no iba a pegar tanto el documental por lo emocional, uno lo mira con una distancia, pero hay cierta fibra que llega y toca, emociona y funciona.

¿Fue más fácil trabajar de a dos?

Laura Ortego: Sí, fue un gran ensamblaje trabajar de a dos. Creo que sola no lo podría haber hecho, tenemos saberes complementarios con él, yo soy fotógrafa, y si bien tengo mucho entrenamiento sobre la imagen, leo tiene mucha experiencia en narración y guion, hizo varios guiones para largometrajes, y yo descansaba completamente en que él podía armar una buena trama a partir de las imágenes que podría proponerle y viceversa. Complementamos saberes y también Debora se involucró mucho en el proceso, no fue productora de Excel, sino que participó del proceso creativo.

Leo D’Agostino: Estuvo muy bueno, la codirección ayuda porque uno descansa y comparte la toma de decisiones. El equipo reducido también ayudó y si bien hubo tareas que asumimos que excedían a la dirección, todos fuimos multiroles.

¿Pasaron por varios festivales con la película y finalmente se estrena, expectativas?

Laura Ortego: Estuvimos en le WIP de Mar Del Plata, pasamos por el ciclo ADN de pre estrenos, estoy muy contenta con el presente, porque fue un proceso muy largo, que se estrene me pone muy feliz con todas las vicisitudes y obstáculos que atravesamos.

¿Están con algún nuevo proyecto?

Laura Ortego: Soy fotógrafa y mis proyectos los desarrollo más con ese lenguaje, esta es mi primera vez en el cine. Mis proyectos se asocian con la construcción de la identidad, el paso de la niñez a la adultez, y reflejar historias que vengan de Asia.

Leo D’Agostino: Estoy con algunos guiones trabajando, y otros que ya se rodaron y se estrenaran como “Porno para principiantes”, “El hijo”, “Ciegos”, que llegarán en 2019.