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#34MDQFilmFest COMPETENCIAS (I)

Estamos en #MDQ2019 como todos los años y desde allí, comenzamos a contarles sobre los primeros títulos que estamos viendo, en este que es, el único festival clase A de América Latina. 

Arrancamos entonces con...

SCATTERED NIGHT de Lee Ji-Hyoung y Kim Sol

COMPETENCIA INTERNACIONAL ★ ★ ★ ★ ★ ★ ✩ ✩ ✩ ✩

Presentada tanto en el catálogo como en la presentación dentro de la Competencia en la función de prensa, como la historia de una separación desde el punto de vista de los hijos, “SCATTERED NIGHT” termina sorprendiendo, no tan favorablemente, por romper en parte, ese contrato inicial suscripto tácitamente con el espectador.

Es el caso de una pareja que no plantea una separación desgarradora sino que se presenta con idas y vueltas, vaivenes, vacilaciones, en las

que puede comenzar a sentirse el resquebrajamiento, donde el conflicto más profundo parece ser que los adultos dejan en manos de los menores (un hermano casi adolescente pero una hermana menor bastante pequeña) la elección del lugar en donde / con quien vivirán en un futuro, situación que deberá resolverse en un plazo de dos semanas.

Una decisión nada fácil, que los perturba, los inquieta, los desestabiliza: deberán elegir si ambos se quedan junto con la madre o si vivirán separados, uno con cada uno de los miembros de la pareja.

En ese caso ¿cómo decidir en medio de esta tormenta y de la incertidumbre? ¿Cuándo se elige a uno de ellos, irremediablemente se siente que se está traicionando al otro?

¿Existe ya una implícita elección por parte de los padres que no quieren verbalizarla sólo para sentirse menos culpables o lastimar menos a los hijos? La descomposición de la pareja y con ella, del núcleo familiar, está muy bien retratada por las directoras, pero justamente el hecho de haber subrayado que la mirada estaba puesta en los niños genera otras expectativas que la película sólo cumple muy parcialmente.

Mientras que los adultos parecen estas ocupados en una función más operativa para intentar resolver los problemas que se van presentando, son los hijos quienes deben procesar como un catalizador de sensaciones, la parte más afectiva de esta ruptura del equilibrio familiar.

A medida que la película avanza, el conflicto parece no crecer, como si ante nuestros ojos, lo más importante que tienen para mostrarnos los directores sea esta sensación de completa incertidumbre que padecen todos los personajes –niños y adultos- y esa melancolía por un orden familiar perdido al que difícilmente pueda retornarse.

Los elementos que ponen en juego desde el guion son funcionales aunque no novedosos, y plantean sobre todo en la escena final, una sensación de libertad y oxígeno, que es un buen cierre para la propuesta que tiene como principal fortaleza, dejar abiertas varias preguntas a las que no tiene porqué encontrarle una solución definitiva.

LEMEBEL de Joanna Reposi Garibaldi

COMPETENCIA LATINOAMERICANA ★ ★ ★ ★ ★ ★ ★ ✩ ✩ ✩

Mientras hoy por hoy Chile está literalmente ardiendo, este documental abre con una de las últimas performances que había realizado Pedro Lemebel: se trata de una instalación en donde se dibujaron líneas de neopren sobre las escalinatas del Museo de Arte Contemporáneo de Santiago, para hacerlas arder en llamas.

Dentro de la exposición “Arder” (2015/2016), su cuerpo completamente desnudo al interior de un caso marinero, se arrojó sobre los escalones encendidos como homenaje a la resistencia a la dictadura militar, más precisamente como tributo a Sebastián Acevedo Becerra, quien se inmoló en público 30 años atrás, en la Plaza de la Constitución. Lemebel es una figura de difícil definición dado que ha tocado diversas cuerdas del arte, todas ellas con un espíritu innovador, transgresor, revolucionario.

Sus textos, sus fotografías, sus pinturas fueron el vehículo de expresión contra la dictadura de Pinochet y contra la sociedad estructurada y resistente. Creador junto a Francisco Casas del colectivo de arte homosexual “Las Yeguas del Apocalipsis” su arte conmocionó la sociedad de aquella época con conceptos que adelantaban, y mucho, a lo que vendría más tarde.

“LEMEBEL”, en su formato de documental invita a sumergirse a su complejo mundo desde una mirada completamente amorosa que tiene la directora sobre la controversial figura de un artista de corazón indomable, cuya producción es tan rica como extensa y que es completamente inabarcable en un solo trabajo.

Para quienes no conocen la obra de Lemebel, es una excelente puerta de entrada a su universo con múltiples ventanas para disfrutar su obra desde diferentes puntos de vista. Sólo queda señalar que para quienes ya conocen sus textos o son fanáticos de sus performances o sus pinturas, el trabajo queda a mitad de camino, sin innovar demasiado o experimentar con el material inédito que la directora tenía entre manos, que no utiliza más que en un par de oportunidades.

A cambio, la figura de Reposi Garibaldi se hace sentir en algunos momentos en un primer plano que no favorece al formato, ya que incluso en algunos momentos opaca inclusive al propio artista que intenta retratar. La directora juega con algunos abordajes estéticos que produce con un conjunto de fotografías, y fundamentalmente con el espacio urbano que contuvo su casa de infancia que revisita en este momento.

Algunas voces en off de testimonios sobre Pedro no tienen rostro, quedan sólo en el registro de las voces y pierden fuerza frente a las imágenes estáticas de la ciudad, de los edificios que representan a esa clase social por la que Lemebel luchaba, que si bien son imágenes fuertes y potentes, pierden algún sentido en el uso reiterado del mecanismo.

La directora sigue ese proceso en el que Lemebel comienza a apagarse por su enfermedad, en esos momentos de intimidad es donde el documental crece, se agigante y permite que emerja, libre y soberana la figura de un Lemebel único, indefinible, imposible de encasillar, esa mezcla de drama, tragedia y comedia alocada que el documental logra captar en su esencia y en su figura.