Berberian_Sound_Studio_1_Ew

«Berberian Sound Studio»: transpirando la banda sonora

Tiempo de lectura: 5 minutos

Berberian_Sound_Studio_1_Ew

A todos los cinéfilos suelen gustarnos estas apuestas de mostrar un poco la cocina de aquello que amamos tanto como es el cine. En este caso, somos transportados al maravilloso mundo de la banda sonora, en donde se doblan diálogos, se usa el silencio y el Foley (son imitaciones analógicas, es decir fuera de una galería digital de sonidos, de otros).

Así vemos, por ejemplo, cómo con la tensión y la música correcta, rebanar una sandía o una cabeza es casi lo mismo. Esta es la historia de Gilderoy (Toby Jones), un ingeniero de sonido inglés que es invitado a sumarse a un proyecto que él cree es una película ecuestre.

Cuando llega se encuentra con un terror intenso, sangriento y con la mística del “hecho real” ya que le cuentan que estos asesinatos efectivamente sucedieron. Con una secuencia de títulos virando al rojo, esta película que es mitad hablada en inglés y mitad español tiene una estética que intenta acercarse a Dario Argento, pero queda a mitad de camino cuando vemos a esta tensión que sube, pero desgraciadamente, solo en la banda sonora.

Berberian_Sound_Studio_2_Ew

Lo que sí tiene es el ambiente de la cocina del cine y es lo único en lo que de verdad gana. Berberian estudio de sonido es el lugar al que este inglés va a parar para encontrarse en medio de la Torre de Babel, donde nadie está dispuesto a ayudarlo y él tiene que encontrarle la vuelta.

Tanta soledad, tan poca luz del sol y tantas vueltas para que le devuelvan el dinero del pasaje, al menos, harán que este hombre prácticamente viva dentro de esas paredes y así, el límite entre la realidad y la ficción se le van borrando fácilmente.

Imagínense vivir entre micrófonos que escuchan los abusos del productor y el director a las actrices, el pavor que éstas tienen, el miedo al fracaso y todo eso proyectándose en una pantalla muda, donde las bocas gritan y no dicen nada.

berberian_3_EW

Peter Strickland es el encargado de este proyecto de co producción entre Italia y Gran Bretaña, también escribe este guión plagado de homenajes y con un giro bastante simple en el que mucho se sugiere y no se dice nada.

Creo que es una buena apuesta, pero muy inferior a trabajos anteriores entre los que se destaca su metamorfosis en corto. Es una película correcta, una estética por momentos muy austera y por otros tremendamente recargada que genera ruido por una banda sonora tal vez con demasiados planos y mezclas de efectos.

La cocina termina ensuciando tanto la mesada que por momentos no estamos seguros de lo que estamos viendo y esta pretensión es la que nos deja un sabor agridulce en la boca. Pudo haber sido espectacular, pero se quedó en simplemente “peculiar”.

Anexo de Crítica por Rodrigo Chavero

Pocas veces uno recomienda, exclusivamente, ver una película independiente, sí o sí, en una buena sala. En «Berberian Sound Studio», esto es, fundamental. Ganadora en BAFICI el año pasado y con mucho recorrido festivalero, este thriller del inglés Peter Strickland tiene su punto fuerte en el sonido, elemento que sostiene el metraje de principio a fin.

Sin un audio de primera, será difícil apreciarla y ser justo con ella. Hay que decir, para el observador casual, que el ambiente donde está enmarcada es la grabación en estudio de las pistas de audio de un «giallo», film italiano de terror clase B de los años 70′.

Se imaginan entonces la fuerza e importancia que cobrará ese aspecto. La propuesta es, bastante simple, debemos decir. Gilderoy (Toby Jones, en uno de sus mejores interpretaciones de su carrera), es un ingeniero inglés con experiencia en sonido de films familiares y de niños.

Berberian_4_Ew

Ante el ofrecimiento de un trabajo nuevo, decide viajar a Italia a prestar servicio en un film ya rodado, al que le falta la mezcla de sonido final. Allí, el inglés silencioso (un arquetipo del anglosajón que contrasta con los ruidosos latinos), hará su trabajo, mientras comienza a sentir que en el lugar donde realiza su tarea, pasan cosas extrañas.

Lo cierto es que preparar los efectos para la peli de Giancarlo Santini (Antonio Mancino), es un trabajo interesante y colorido. El público podrá ver como en esos años, se recreaban esos horribles sonidos (esto justifica el precio de la entrada, créanme). Gilderoy, por su parte, es un inglés que no logra comunicarse bien con sus compañeros de trabajo, dado que ninguno habla su idioma (el choque de culturas se muestra claro).

Eso refuerza el suspenso, dado que la mayor parte del tiempo sentimos que el hombre está aislado e indefenso, y encima, parece haber una maldición en la cinta porque algunas escenas hay que volver a hacerlas. El peso de la historia está ahí (en ese estado de indefensión donde todo es amenazante) y el director no deja dudas al subrayar este aspecto como medular en el relato.

Berberian_Sound_Studio_5_Ew

Una cuidada reconstrucción de época, un trabajo de mezcla fantástico y una gran actuación de Toby Jones, son los elementos salientes de «Berberian Sound Studio». Sin embargo, también debemos decir que el guión es bastante repetitivo (algunas escenas son también, largas e innecesarias) y se extraña algún elemento que sorprenda, siendo que había mucho para aportar una vez que la cuestión estaba enmarcada.

Incluso creo, la trama puede ser decepcionante si mirás más allá de la calidad del ambiente recreado en ese estudio cerrado y oscuro. Si bien hay que reconocerle a Strickland que su homenaje a los hombres que trabajaban en esta área antes de la digitalización funciona, el resultado final no es absolutamente redondo.

Pero más allá de eso, es una película singular, a la que hay que hacer justicia en los cines que corresponda.

No votes yet.
Please wait...

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Follow by Email