«Parapolicial Negro»: Pasado y presente inquietante

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Soy de los que ve muchos documentales, y en general, todos comparten ciertos parámetros similares para su construcción y desarrollo. De ahí que se parecen mucho al repetir la fórmula y si el tema no es interesante, pasan desapercibidos para la critica y el público. No sucede esto con este trabajo de Javier Diment. «Parapolicial negro», explora ideas distintas para enriquecer y tonificar su construcción.

Ya sabemos, el tópico, era por demás potente (la prehistoria de la siniestra triple AAA, con todo lo que eso significa) por lo que lógicamente esperabamos un prolijo relato de investigación, plagado de testimonios fuertes sobre el tema dentro del estilo habitual para el género. En ese sentido, Diment elige un enfoque levemente diferente, sube la apuesta y busca conmover, no sólo desde las palabras. Intenta que ofrezca matices inquietantes, al incorporar dramatizaciones sobre el accionar de estos pesados criminales en situaciones violentas, en la piel del confiable Luis Ziembrowski y otros actores que componen cuadros aterradores.

El film alterna (sobre todo en la primera mitad) el buceo habitual que se hace con testimonios valiosos de biógrafos, investigadores y sujetos de relieve, con segmentos donde se reconstruye, en base a material del relato (prolijamente evocado a través de diarios y fotos) escenas en las que estos sádicos ejecutaban sus actos sin ningún freno inhibitorio. Si bien, el director los fecha en el presente, es una cuestión de forma, están inspirados en los recorridos reales de esa banda y funcionan como boyas en el mar: esto pasó ayer y si mirás a tu alrededor, puede seguir sucediendo…


Gran parte de la historia se centra en Eduardo Almirón, uno de los jefes de la Alianza Anticomunista Argentina, creada por López Rega en su ascenso al poder con el regreso de Perón. Conoceremos su prontuario y los deliencuentes con los que trabajó en los 60′ en una cuidada reconstrucción histórica . Hay algo de original a la hora de retratarlo? Por un lado, historiadores prestigiosos… Por el otro, su viuda, María Gil Calvo, quien estuvo casada con este asesino hasta su muerte, le pone color al film (por decirlo de alguna manera). Ella trae los momentos más absurdos del film (mejor no anticipar) al describir desde su punto de vista, que la mala prensa es la que condenó a su marido a un final injusto.


El film entonces tiene varias capas (es muy fuerte también la presencia del poeta nacionalista Gabriel Ruiz de los Llanos, leyendo fragmentos de su obra «El caudillo», que realmente, meten miedo -bah, eso quizás para cualquier zurdo que se precie de serlo!), hay mucha reconstrucción «dinámica», cambiante y vital que hace que «Parapolicial negro», vuele. Se devora, asusta lo que cuenta y funciona como una topadora: no es sólo conocer el pasado, es entender que esta «mano de obra» desocupada está viva, impune y haciendo sus negociados incluso hoy en día.

Y es tanto lo que transmite, que afecta. Tomar conciencia de lo que presenta, deja huella. No vamos a anticipar más (hay que verlo, es necesario, realmente), saber es entender y eso es lo que aporta Diment en su trabajo: una mirada comprometida sobre una banda que mató y torturó sin control y las peligrosas ramificaciones y cuadros que la rodeaban, muchos de los cuales siguen intactos en lugares de poder, políticamente protegidos- Inquietante.

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