My French Film Festival: Verdaderas heroínas

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Hasta el 15 de febrero se puede acceder a las películas que forman parte de esta 11va edición del My French Film Festival, un festival que no tuvo que readaptarse a las actuales condiciones de pandemia como tantos otros ya que siempre se caracterizó por ser virtual y gratuito.

Póster de la nueva edición del My French Film Festival

Entre las diferentes secciones que presenta la siempre variada y novedosa programación, los invito a repasar esta sección de películas feministas: True Heroines, compuesta de dos largometrajes y dos cortos.

Camille

Dirigida por Boris Lojkine y escrita junto a Bojina Panayotova, Camille está basada en una historia real: la de Camille Lepage (interpretada por Nina Meurisse), una fotoperiodista que viaja a la República Centroafricana y fallece a los 26 años en medio de los conflictos de guerra de los Seleka y los Antibalaka enfrentados a cristianos y musulmanes. La película pone en foco una situación sobre la que a veces se da más por sentado de lo que se habla o se muestra.

Pero también es la historia de una mujer haciendo un trabajo en un campo donde predominan hombres, como aquellos a los que ella intenta acercarse para conseguir su primera publicación; en su camino nunca se encuentra a ninguna compañera. Rememora un poco a Mil veces buenas noches, de Erik Poppe, donde Juliette Binoche interpreta a una mujer con el mismo oficio. Aunque el enfoque es distinto y se planteen algunas cuestiones parecidas (¿cuál, cuándo, cómo es la función del fotoperiodismo?), acá estamos ante todo ante el retrato de una joven que decide dejar su vida acomodada en busca de una experiencia que la lleve a conocerse ella misma, como fotógrafa y como mujer.

Con planos largos y sin necesidad de apelar a una banda sonora, la película apuesta por un tono que muchas veces parece documental, a lo que la interpretación fresca y natural de Meurisse ayuda mucho. Es una película que sirve más para conocer a la fotógrafa que el conflicto que enmarca la historia, en ese sentido da la sensación de que se podría haber explorado un poco más.

Mujeres de la vida

Escrita por Anne Paulicevich y dirigida junto a Frédéric Fonteyne, Mujeres de la vida sigue a tres mujeres que a diario cruzan la frontera entre Francia y Bélgica para ejercer como trabajadoras sexuales.

Tres mujeres, compañeras, a quienes algo más que el trabajo las une. Una pequeña escena que funciona como prólogo nos adelanta apenas un poco pero al mismo tiempo siembra una intriga. Sin embargo, a medida que la película se sucede, el drama de estas tres mujeres muy diferentes nos pueden hacer olvidar de esas imágenes para adentrarnos en la cotidianeidad de estos personajes.

En esas escenas que retratan el día a día de estas trabajadoras sexuales se puede ver un poco de Working girls, la película de Lizzie Borden situada casi exclusivamente en un burdel donde las trabajadoras entraban y salían de sus turnos. Incluso hay un par de escenas con un tono de humor que se le parece bastante a aquella. Es que estamos ante un trabajo que a veces es repetitivo y mecánico y otras veces depara sorpresas, generalmente no muchas agradables. Hay un registro que la hace sentir auténtica, honesta entre esas escenas de apariencia liviana y aquellas en las que se torna más dramática y fuerte.

Las tres protagonistas consiguen darle dimensión y naturalidad a sus personajes. Y la película no termina siendo sobre la prostitución, sino sobre ellas, sobre estas luchadoras incansables que, sobre todo, se tienen la una a la otra.

Dato: es la película que Bélgica ha enviado como representante de su país para los próximos Oscars.

Del amor al temor

Un cortometraje animado dirigido por Marie Jacotey Lola Halifa-Legrand. Una pareja en medio de la ruta: ella va a conocer a los padres de él. Pero los miedos y las dudas que aparecen pronto se ven representados en una emboscada que se torna surrealista y sangrienta.

Una animación hermosa a lápices de colores y una banda sonora que la impregna de estilo, Del amor al temor traslada miedos normales a un mundo extraño y alejado de algunos razonamientos. De esas experiencias que invitan a dejarse llevar por las sensaciones que transmite.

El silencio

Este cortometraje escrito y dirigido por Élodie Wallace narra de manera breve y concisa la necesidad que una víctima de abuso tiene en algún momento de su vida de abrir la boca y expresar aquello que vivió.

Alice es una joven que necesita librarse de los traumas de su pasado pero, aunque está decidida a hacerlo, no es fácil. No es fácil para ella, que deambula un poco perdida, pero tampoco es fácil para quien esté frente a ella dispuesta a escucharla.

Delicado y acertado, es un cortometraje que se complementa muy bien con el libro Por qué volvías cada verano de Belén López Peiró.

Kuessipan

Por último, ya fuera de competencia, se encuentra esta ópera prima de la realizadora canadiense Myriam Verreault, coescrita junto a Naomi Fontaine, autora del libro en el que está basada.

Protagonizada por actores no profesionales, nos encontramos ante un drama sobre dos amigas viviendo en una comunidad innu. Cada una lleva una vida diferente pero lo que amenaza con separarlas son las ganas de Mikuan de salir de salir de esa reserva, de viajar a Quebec y poder estudiar. Mientras tanto, asiste a talleres de escritura y se enamora de un chico blanco. En cambio, Shaniss tiene un hijo pequeño y un marido que hace dinero de manera ilegal y, a diferencia de Mikuan, no tiene la contención de una familia querida y unida.

Un film narrado con delicadeza, al que las dos actrices principales le brindan mucha naturalidad. La amistad es el tema que lleva adelante la historia pero también están allí tópicos como comunidad, libertad, esperanza. Un coming of age por momentos bastante duro pero que destila mucho amor, en especial hacia sus dos protagonistas.

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