BAFICI: Australia golpea fuerte en la competencia internacional (V)

Tiempo de lectura: 3 minutos

Hora de analizar en detalle una de las películas más fuertes de la competencia oficial de BAFICI…

Dicen que muchas veces la realidad supera la ficción. Así como en Fargo impresionaban los supuestos hechos reales, acá la historia tiene peso por sí misma para todos los que no estábamos familiarizados con lo que sucedió en Australia pero encima reconocerla como una ilustración de hechos reales y concretos es terrible.
Si encima sumamos que choca con la fantasía que en los pueblos chicos estas cosas no pasan y que se está mucho más seguro en una comunidad donde todos se conocen, donde todos se ayudan y demás, parece que a cada vuelta de la esquina puede suceder algo así.

Con esa costumbre que tienen los medios de ponerles nombres a los crímenes para que sean atractivos, los de Snowtown son conocidos como los de los órganos en los barriles. Los encontraron en un banco abandonado en barriles de ácido alquilados. Todavía nos asustaba el Y2K por esa época.
No se revelaron los 250 cargos con los que se juzgó a John Bunting y al resto de su pandilla. Pero sabemos que él era la cabeza. Y ahí es donde la ficción adquiere peso.
Con elecciones marcadísimas del director, contamos con actores que debutan en la pantalla grande, de manera que no te genera ruido haberlo visto en otros films. No, todo el tiempo juega con eso de estar mostrando lo que sucede frente a la cámara sin demasiada planificación y el efecto es asfixiante.


Acá hay un uso interesantísimo de los primeros planos para buscar reacciones ante cada una de las palabras de un tipo que está enamorado de sí mismo. La pedantería de Bunting de pensar que tiene la razón o que tiene el derecho de impartir su justicia es como si se tratara de un mesías.
Pero nadie puede cerrarle la puerta al principio porque queda otro dato: tres chicos fueron abusados por un hombre mayor. La utilización de los perfiles y las fotografías en la película es un recurso brillante e impresiona mucho más que cualquier violación. Acá, de a poco, el director Justin Kurzel, va sugiriendo y así deja exhausto de a poco al espectador que está asqueado y shockeado.
El discurso homofóbico está marcado y no tiene ningún tipo de problemas en asociarlo con los pedófilos. Todos son igual de “degenerados” para John y va jugando con Jamie, un adolescente que ha sido abusado sin ningún tipo de problemas.
Pero también está el poder y la fascinación que ejerce sobre él aún cuando asesina a sus amigos delante de él: John se convierte en una figura amorosa para esos chicos, casi paternal, algo que no han tenido y que su madre, errática, no podía proporcionarles.
El espectador no ve todo, mucho se lo sugieren, muchos quiebres los mastica como puede. Es un cine que busca ponerte en la situación de Jamie y no tenemos más información de la que tiene él.
Casi no usa planos generales porque acá no importa dónde estamos sino quiénes están. Ya sabemos la locación a partir del título y es un grupo tan cerrado, que vive discutiendo en una cocina, que no puede salir mucho más allá.
Los silencios son magistrales. No existe esa música para mitigar casi nunca. No se subrayan emociones, sino que se las dejan fluir a partir del relato.
Y mientras se acerca al final y cree que lo ha superado todo, llegan esas letras blancas sobre fondo negro que te cuenta qué ha sido de ellos. Jamie fue el testigo estrella del juicio contra Bunting.
Todos sabemos que las películas basadas en hechos reales siguen siendo ficción…pero a ninguna de las dos se puede ser totalmente inmune.

No votes yet.
Please wait...

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

BAFICI: Australia golpea fuerte en la competencia internacional (V)

Tiempo de lectura: 3 minutos

Hora de analizar en detalle una de las películas más fuertes de la competencia oficial de BAFICI…

Dicen que muchas veces la realidad supera la ficción. Así como en Fargo impresionaban los supuestos hechos reales, acá la historia tiene peso por sí misma para todos los que no estábamos familiarizados con lo que sucedió en Australia pero encima reconocerla como una ilustración de hechos reales y concretos es terrible.
Si encima sumamos que choca con la fantasía que en los pueblos chicos estas cosas no pasan y que se está mucho más seguro en una comunidad donde todos se conocen, donde todos se ayudan y demás, parece que a cada vuelta de la esquina puede suceder algo así.

Continue reading «BAFICI: Australia golpea fuerte en la competencia internacional (V)»

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Follow by Email
Facebook
Twitter