BAFICI IX: De vampiros, arañas y mujeres especiales

Hora de hablar de dos films que estuvieron en estas horas en el centro de la escena en BAFICI. Veamos a algunas mujeres particulares y su manera especial de vincularse con el medio, donde arañas y vampiros están bajo la lupa de cineastas muy singulares. Arrancamos con la noticia que Fox Argentina anunció que en una semana, «Stoker» (Lazos perversos) llegará a salas comerciales. Film de la división más independiente del estudio, tiene un reparto importante y trae, detrás de las cámaras, a un director que nos gusta mucho.

Hay que decir de «Lazos…» que es una película de muchos detalles y pocos diálogos. Así nos tiene acostumbrados Park Chan Woo (creador de increíble trilogía OLDBOY) y en esta incursión en el cine americano no iba a ser menos.  La muerte una vez más es el gran disparador. Una muerte en  medio  de una celebración. ¿Hay algo más rebuscado que esto? Sí, quizás gran parte de la cinta.  Nicole Kidman (Evelyn) y Mia Wasinowska (India), (quien antes fue Alicia para Tim Burton y también Jane Eyre),  son madre e hija. Arrancamos con ellas viuda y huérfana al mismo tiempo. El planteo es el de una mujer enigmático y atormentada y su retoño, poseedora de un mundo interior bastante complejo (puede oír sonidos a miles de kilómetros de distancia) que no sólo verán cómo su vida se modifica con la muerte del padre sino con la llegada del Tío Richard, un bello y joven hombre que esconde muchos secretos.

Chan Wook en esta película habla de lazos, pero no perversos,  nos habla en la película de vínculos sádicos, pueriles, bajos, envidiosos, hirientes, sangrientos. Hay que decir que es, lejanamente, una remake de un clásico de Hitchcock del 43′, aunque no se le parece tanto. «Stoker» es una cinta sofisticada, con eternos planos detalles (araña, piano, zapato, para armar una tríada que marcarán toda la película) musicalizados con sonidos clásicos y mucho clima.

Porque sabemos que Chan Wook es de pocas palabras y mucho más de preocuparse por cada elemento que rodea a sus protagonistas y  del armado en la puesta en escena, y los colores de la misma.

Texturas como  madera y la seda priman y también la obsesión o fetichismo por los zapatos,  las faldas y los cinturones(no revelaremos qué se hace en la película con ellos). En definitiva, gran filme de un realizador que continua creando con imágenes oníricas universos únicos. Si se la perdieron, pronto en sala comercial.

Muchas expectativas había, por otra parte con “Vamps”, no sólo por el regreso de Amy Heckerling al cine, sino también por el gran retorno de Alicia Silverstone a las pantallas. Es que esta última en determinado momento dejó de trabajar para dedicarse a proyectos personales (como por ejemplo darle de comer alimento regurgitado a su hijo BEAR) y dejó su lugar como reina de las comedias juveniles a gente como Drew Barrymore.

Pero están de vuelta, y que mejor manera de recuperar el tiempo perdido con VAMPS una comedia que toma uno de los tópicos más trillados en el último tiempo, las películas de vampiros.

¿Cómo darle una vuelta a este tema?, pues ahí está la experiencia de Heckerling (realizadoras de joyas como Clueless o Picardías estudiantiles) y un sinfín de estrellas secundarias provenientes de la pantalla chica para ayudarla (Krysten Ritter, Richard Lewis, Wallace Shawn, Justin Kirk, Malcom McDowll, Marilú Henner, Kirsten John y Meredith Scott, entre otros).

La película cuenta la historia de Goody, una vampira “vegana”(esto quiere decir que remplazó el típico trago de sangre humana por el de animales) que le gusta que se refieran a ella como “Forma de vida extendida”, que gracias a que ayuda a una joven atacada por la malvada Cisserus (excepcional Sigourney Weaver) logra encontrar un objetivo para seguir siendo vampiro. Junto con Stacey sale todas las noches en busca de diversión a las disco de moda. Pero está cansada de tanta liviandad. Goody pasó gran parte del siglo XIX junto a sus hijos, y ahora sola y fingiendo ser alguien que no lo es busca en imágenes de clásicas películas (Nosferatu, Metropolis, etc) y en estrellas de la época de oro de Hollywood (James Cagney, Fred Astaire, Paul Newman, por ejemplo).

Su amiga Stacey conoce a un joven, hijo de la dinastía Van Helsing, y cuando deciden mostrarse a el y a su familia tal como son Goody encuentra la oportunidad de cambiar su vida y de finalmente morir.

Por ahí aparece un amor de la juventud del siglo XX (Richard Lewis), un líder espiritual de los vampiros (Malcom Mc Dowell) y varias imágenes del pasado para intentar hacer una crítica a los Estados Unidos y al consumo: “el país es una empresa”, “no pueden vivir sin sus pantallitas brillantes”. Pero así como critica, también elogia. VAMPS puede ser vista como un homenaje a la ciudad por excelencia y centro de todo, Nueva York.

Con momentos muy divertidos, diálogos mordaces, efectos especiales (trepadas por las paredes) y una Alicia Silverstone ingenua, como siempre, Amy Heckerling retoma tópicos trabajados en filmes anteriores con honestidad y pasión por el séptimo arte. Aprobadísima.

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