Entrevista: Andrea Frigerio «El cine y el teatro me dan la posibilidad de jugar y tener otras vidas».

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Andrea Frigerio regresa a la pantalla grande con "Rojo", de Benjamín Naishtat.

En la película hace de Susana, la mujer de Claudio (Darío Grandinetti) dos personas cómplices de hechos que comienzan a sucederse en los albores del golpe cívico militar que sumergió a Argentina en la dictadura. Para conocer más del proyecto y su relación con el cine hablamos con la actriz, escritora, conductora y modelo.

¿Cómo fue componer a Susana  y su “no saber” qué pasaba detrás?

¿Te parece que no sabía? Yo recuerdo el clima y la atmosfera de ese tiempo con claridad, y también a mi madre, que se movía como Susana, era afable, amigable, recibía a la gente, era maestra rural, se iba de Belgrano a Del Viso, todos los días, era una mujer fuerte, parecía que estaba siempre de acuerdo con mi papá, después supe que no, que lo hacía para que todo funcionara.  Por eso te pregunto por qué crees que no. Porque casi al final de la película su marido le pide permiso para hacer algo y ella se lo da, y en otro momento no se deja atropellar, pero mantiene la armonía, algo común de la época.

Pero el personaje de Mara Bestelli, por ejemplo, se quiebra…

Pero Susana qué le dice, le dice está todo bien, no le digo contame, ya va a pasar, ese pedido de calma y sosiego, por parte de ella y la sociedad es un eslabón fundamental para la complicidad civil.

¿Recordás algo de eso?

Yo iba a la secundaria, a colegio de monjas, compañeras con padres militares, les gustaba socialmente estar con ellos, había algo pro milico. Más adelante en la Universidad de Buenos Aires, estudiaba en Ciudad Universitaria, era todo muy prolijo, y cuando empezaron a politizarse mi papá me dijo no hagas caso a nadie que no te hable de biología. Y yo hice caso. De hecho había una revista que se llamaba “Doble Hélice”, por su doble cara, y recuerdo eso, el clima de época, pidiendo la gente paz, y me da miedo cuando una sociedad pide paz, porque cuando pide paz pide sangre, no es positivo, termine con lo que me molesta, rápido, esto es común en varias épocas y sociedades, sáquenme ya lo que me molesta, y ese pedido de paz devino en lo que sucedió después.

¿Notás el diálogo que tiene con la actualidad?

Yo creo que uno tiene una vida complicada y pasa que no querés que se te complique más “hagan algo”, “arreglen”, no es anestesia, es que querés que al que le das el voto que lo arregle, no te involucras, todos conseguimos este resultado, malísimo.

¿Qué te da el cine que no te daban tus otras actividades?

El cine y el teatro me dan la posibilidad de jugar y tener otras vidas. Me gusta construir el personaje, tener otra voz, la parada de la persona, me determina mucho. Como te paras es como sentís, si te parás bien transmitís algo, la postura te determina, y también la voz, Dudu, de “Mi obra maestra”, está contracturada, vive en un mundo de hombres, Susana no, es más convencional, dice bueno a todo, Irene, de “El ciudadano ilustre” es una muerta en vida, sale después a pelearse un poco, después se muere en vida. Me encanta transitar otras vidas, otras cuestiones.

¿Cuándo sentiste esto?

Toda la vida fui así, soy muy observadora, pero no me daban la oportunidad de hacerlo, mil veces estuve hasta el último momento de hacer cine y después no se hacía. Me gusta entrar en la cabeza del director, que lo cocinó hace tiempo, quiero dar con la nota, el mismo color, lo que exactamente soñó. Cuando lo conseguí lo armo.

¿Cuál fue el más complicado de hacer hasta ahora?

Yo trabajo y en un momento el personaje “se me mete”. Yo no tengo miedos, voy con alegría haciendo lo que tengo ganas y si no tengo ganas no lo hago.

Tenés que hacer más cine…

Pero no depende de mí, amo hacer cine.

¿Y escribís algo vos?

No sé.

¿Por qué la gente tiene que ver Rojo?

Porque si vivió la época va a reconocerla, porque está exacto, increíblemente reflejado, y el que no para que sepa cómo se vivía en esa época, la atmósfera pesada que nos aplastaba a todos, y todos estábamos en esa, no se te ocurría salir de esa ruta, no cuestionabas.

¿Cómo sigue el año de trabajo?

Teatro, las dos películas que se estrenan, tengo una propuesta de una serie en España y un proyecto de cine que aún se está armando el elenco.

 

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