Entrevista: María Victoria Menis «Internet apunta a que no vayas a las salas».

Tiempo de lectura: 5 minutos

Con "Mi Hist(e)ria en el cine" María Victoria Menis vuelve a las pantallas con un documental personal sobre el momento que se está atravesando.

Para conocer más de la propuesta hablamos en excluiva con la directora de tantas películas.

¿Las redes sociales te sirven hoy para difundir tu trabajo?

Las redes son un poco hipócritas también, creo que a las superproducciones les sirven" por una llegada en cinco minutos, lo otro es la gente te pone me gusta, me gusta, me gusta, pero de ahí a ir al cine o al teatro hay una distancia, está bueno para empujar, pero para el espectador puro que tiene que ir a la sala, se entera, pero empuja hasta un lugar. Al principio empujaba más, pero hoy recibe mil cosas por día,  yo recibo mil, en Facebook es tremendo, el verdadero amigo o admirado, el director, actor, escritor, que te interesa, lo vas a ver, pero la decisión interna no pasa sólo por las redes o que lo veas en Facebook.

"Mi Histeria…" propone una lectura del momento y viéndola se me ocurría que tal vez las redes ayudarían…

Internet apunta a que no vayas a las salas, todo apunta para que pase eso, las bajadas, las copias, las plataformas.

Y frente a esto ¿de dónde surge el hecho que sigas creando?

Pasan cosas como esta película, la creatividad es algo increíble, surgen ideas y a algunos les gusta, y ves que alguna efectividad tienen y te hacés adicto a que las ideas las saques afuera, y mientras las tenés decís porqué no, pero hay cosas que atentan con las ambiciones que tengas, con el cansancio que puedas tener. Después de hacer varias películas me cansé, porque requiere esfuerzo y dinero, excepto que hagas algo muy chiquitito, con dos o tres personas, pero si buscas algo más complejo, se complica, en Argentina estamos en un momento en baja, si bien se ven las películas, es en otras pantallas.

"Mi Histeria…" llega en un momento clave, en el que se está rodando muy poco…

Si, las películas hay que sostenerlas, y es un esfuerzo muy grande, para que se vea dónde sea, hay lugares cuidados, como los Festivales, ahí sentís que te valoran, pero el problema es cuando salís de esos ambientes y te encontrás con el mercado, ahí hay una dificultad muy grande. No me lo quise acá tomar como un drama, sino como un disparador, ver por dónde me viene la pasión, de mis viejos, hoy uno puede encarar desde otros lugares los medios, y pienso si no tengo que hacer una serie web chiquita, colgarla y vivir de otra cosa. Es un momento del cine complicado, con resoluciones que así planteadas complican todo, no se está filmando.

Tu película tuvo apoyo…

Sí, pero creo en las alternancias políticas, no se puede venir y borrar todo lo hecho, la Ley de cine no se hizo en el Kirchnerismo, y tiene aspectos muy interesantes, vale la pena en vez de borrarla, escuchar a la gente. Tiene que existir el cine industrial, pero también otras formas, acá y en cualquier lado, hay gente que con quince millones de dólares te hace acá una película, pero también con uno. Me preocupa que el INCAA crea que esté bien no utilizar la plata que recibe, porque el dinero, que no se le saca a nadie, sino que proviene de la gente que paga para ver una película. A la cultura no se le puede pegar una patada, el cine como medio es importante. No podemos quedarnos todos en casa sólo viendo series de Netflix, no podemos, no puede ser, o viendo cuatro o cinco películas que se harán de acá en más. Tenemos que reunirnos con el INCAA y hablar de lo importante.

¿Fue difícil darle forma a la película?

Soy una persona que se angustia, se enferma, el cine me enferma, me lo puedo callar, pero si lo voy a contar es con humor, mi hija Cecilia Menis también tiene humor y juntas pensamos que algo chiquito y simple podía ser, no algo que me aplastara, como cuando hice “La cámara oscura”, quería reirme y giré la cámara 180 grados y vi a mis viejos que les apasiona el cine, mis hijos con mucho humor, mi marido que tuvo la nefasta idea de hablarme de un curso de cine, que fue en la ENERC, yo era arquitecta, y lo chupé también a él, estuvo siete películas de productor, estuve como 20 veces por separarme de él, y acá hay un reencuentro con el cine, recordando escenas de películas y directores que me gustaron mucho, porque me voy mucho. Así se fue configurando.

¿Hubo guion?

Una especie, pero pidiendo que salgan libremente de él, teníamos como 60 horas y Flor Efrón hizo un trabajo maravilloso editando.

¿Con “Mi histeria…” te enfermaste como con  las otras?

No, al contrario, me dio aire, libertad, me reencontró con el cine, con el placer, en el camino está el placer. Ahora que viene el momento del estreno, y que vuelvo a estar con la exhibición y difusión, me vuelvo a encontrar con viejas manías, porque hay cada vez menos salas y horarios. Era ilógico salir con pocos horarios. La película va a estar en el Gaumont y en CINEAR estrenos, al valor de la entrada del cine. Tenemos muy pocas salas acá, y te preguntas porqué, como puede ser que solo haya un Gaumont o un MALBA, y te preguntas porqué no hay más emprendimientos y lugares, con tanto dinero que se pone.

La exhibición y los estrenos son clave…

Sí, y hay películas que necesitan su circuito, en Francia estrené muchas de mis películas, y allí vi cadenas de cine de arte, aún con pocas salas, está bien, no estaba en la sala más importante de París, pero estuvo.  Y acá hay cines que la gente ni sabe dónde están, como por ejemplo las de El Cultural, y te preguntás también por qué no hay difusión o promoción, es a la vuelta del San Martín y no entendés por qué nadie los conoce. No hay apoyo y eso que los hizo un intendente de Buenos Aires. Esto es necesario, el apoyo.

Necesitamos más películas de cine y comedia…

Sí, las película como por ejemplo de TELEFE tienen que estar, son películas de género, policiales, comedias, no se dan en ningún lado, nadie las acompaña, el INCAA te da hasta que llegas. Las incoherencias no se dan por algo en particular y solo de un gobierno a otro. Hay mucho para hacer y muchas ganas del público argentino de conectarse con el cine argentino, cuando una película se ve en CINEAR por ejemplo me envían muchos mensajes, porque en el cine no lo alcanza a ver, no le da el tiempo. Igual el ir al cine no es lo mismo antes que ahora. No tengo nada en contra de Netflix y otros sistemas.

¿Cómo seguís con el cine?

El cine es una cuestión de fe, y todo el tiempo pensás que lo vas a conseguir.

¿Quién te gustaría que vea “Mi Histeria…”?

Todo el mundo, pero además es muy importante que se acerquen espectadores. Esta es una película que es una gran muestra de cariño al cine, al que le gusta, tiene que reconocer que está esto, te tiene que gustar. Yo la veo para gente con humor, cine, gente que tiene problemas con su vida y hasta gente que se da cuenta del amor que tiene la película por el cine.

¿Hubo alguna resistencia?

No, y pensé qué mostrar y qué no relacionado a esto. Mi papá falleció pero pudo ver la película, y mi mamá la vio, es una obsesiva, se aprende de memoria los diálogos. 

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