Du-vent-dans-mes-mollets-06EW

«Du Vens Dans Mes Mollets»(Pequeñas diferencias): la vida desde otro punto de vista

Du-vent-dans-mes-mollets-06EW

Una niña le escribe a alguien, aún es muy temprano para saber a quién, que está triste. Ése es el comienzo de esta película francesa que se centra principalmente en la figura de esta niña, Rachel, con su punto de vista, y la amistad que nace, tras no poder entablar relaciones fácilmente con nadie, con una niña revoltosa y traviesa, Valérie, que va a pasar a ser su mejor amiga.

Es que cuando decide festejar su cumpleaños e invitar a cada uno de sus compañeros, es ella la única que asiste. “Pequeñas diferencias” es el segundo largometraje de Carine Tardieu y en ella actúan intérpretes francesas de renombre como Agnes Jaoui, interpretando a la madre, Isabella Rossellini, como su terapeuta, e Isabelle Carré, la madre de su nueva amiga.

pequeos_momentos_Ew

Porque cuando esta niña aparece en su vida, también lo hace su madre, irrumpen de manera inesperada en esta familia, para terminar cambiándolo todo. Rachel comienza a estar más desinhibida y abierta tras su amistad con Valérie.

Pero no es la única que va a sufrir una transformación. La trama secundaria de los padres es de vital importancia. Porque esa pareja funciona como la casa en la que viven: se está cayendo a pedazos. Y se cae porque nadie se detiene a remacharla. Mientras el marido se dedica a eso en su trabajo, deja su propio hogar olvidado.

Du-vent-dans-mes-mollets-EW

Cuando Collete descubre que le está arreglando la cocina a la madre de la amiguita de su hija, interpretada de manera natural y bella, sexy sin querer serlo, Isabelle Carre, comienza a poner cartas en el asunto y a preocuparse por no ser más la fría esposa.

El film es rico en esas tramas que van y vienen de cada uno de los miembros de la familia, pero cuando se está acercando al final parece convertirse en otra película. Todo lo lindo y tierno que tenía la primera parte se desvanece en un enorme golpe bajo que cierra la película de una manera decepcionante, sobre todo teniendo en cuenta que antes de ese momento la película, así chiquita como era, se nos hacía agradable y divertida.

Pero ese cambio brusco e inesperado de tono duele.

 

Anexo Crítica Roque Anzalas

  Dicen que para todo actor o actriz por más reconocido que sea, el desafío más difícil que puede enfrentar en su carrera es trabajar con algún niño, porque suele ser quien se lleva la mayor atención por parte de los espectadores. ¿Cuantos de los que vieron Pequeña Miss Sunshine no cayeron rendidos ante la tierna y osada Abigail Breslin, sin recordar que un gran actor como Alan Arkin ganó el Oscar por interpretar a su abuelo? ¿O acaso Haley Joel Osment no aplastó a un mega reconocido Bruce Willis con su gran actuación en Sexto sentido? Como estos, hay cientos de ejemplos. Si es así, que queda en el caso de Pequeñas diferencias, donde no es una, sinó dos, las pequeñas grandes actrices quienes que se llevan puesta la cámara de principio a fin a lo largo de la casi hora y media de metraje.

En su segundo largo (tras haber realizado dos cortos anteriormente), Carine Tardieu nos trae un film aclamado y nominado a cinco premios Cesar y al Goya como mejor film Europeo.

Con una traducción bastante alejada de su título original (Du vents dans mes mollets), llega promocionada como una divertida comedia para reír de principio a fin y desde ya les anticipo que nada está mas alejado de esa afirmación. Si bien es cierto que por momentos logra arrancar alguna que otra sonrisa, detrás de cada una se oculta el drama que en verdad es.

EWpequenas-diferencias

Rachel (Juliette Gombert) tiene nueve años y está triste, como lo dice al escribir una carta en la escena inicial. Motivos no le faltan. Tiene una madre que la sobre protege demasiado y no la deja ser totalmente libre como cualquier niño de su edad, un padre sobreviviente de un campo de concentración que todo el tiempo intenta darle mensajes aleccionadores sin saber lo traumáticos que estos puedan ser; y una abuela enferma que duerme en su habitación y a la cual tiene la responsabilidad de cuidar, por si algún día no despierta.

No es de extrañar que todos estos factores deriven en la necesidad de llevar a Rachel al psicólogo, y es ahí cuando entra en escena la Señora Trebla (Isabella Rossellini), la misma a quien va dirigida la carta que escribe nuestra protagonista al comienzo. ¿Les parece esta historia una divertida comedia?

Las dudas y curiosidades acerca de la muerte surgirán en Rachel cuando comience la escuela y conozca a Marina, quien recientemente perdió a su mamá, a la vez que en la intrépida Valerie (Anna Lemarchand) encontrará a una gran amiga que le hará vivir todas las travesuras que son normales a su edad y que aportan al relato ese toque necesario de ternura y frescura, aunque una de esas travesuras derive en el fin del matrimonio y de la carrera de una de sus maestras.

EWzrtn_006p623b69c2_tn

Y como subtrama no menos importante, tenemos al matrimonio que conforman los padres de Rachel, el cual tambalea ante los celos de ella por el desgaste de los años y cierta afinidad que él adquiere hacia la madre soltera de Valerie. Vuelvo a insistir. ¿Siguen creyendo que Pequeñas diferencias es una comedia?

Si la respuesta es Si, esperen a ver el final de la película, donde un tremendo golpe bajo nos hace preguntar…¿Porqué? ¿Con qué necesidad?.

Sin dudas las actuaciones logran sacar adelante un proyecto que pudo caer en el típico melodrama digno de ver en televisión a la hora del té y tanto las pequeñas figuras protagonistas, como Agnès Jaoui y Denis Podalydè (los padres de Rachel), Isabelle Carré (la madre de Valerie) e Isabella Rossellini, están muy bien en sus roles y son quienes marcan, no las pequeñas, sinó enormes diferencias entre el film que pudo ser y el que finalmente fue.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *