«Tel Aviv on Fire» (Todo sucede en Tel Aviv): De telenovela

Dirigida por Sameh Zoabi, llega con bastante retraso a carteleras esta peculiar película del 2018. Una comedia enmarcado en medio del conflicto palestino-israelí.

Salam, un joven palestino, consigue trabajo como ayudante en la realización de una exitosa telenovela ambientada en la década del 60 previa a la Guerra de los Seis Días (que enfrentó a Israel con los actuales Egipto, Jordania, Irak y Siria), pronto se convierte en uno de los guionistas. Sin embargo él nunca escribió y nunca supo quedarse quieto en un lugar pero en un puesto de control israelí por el que pasa diariamente conoce a un militar que, en su afán de sorprender a su mujer espectadora, le brinda ideas de las que empieza a depender para escribir. Ése es el núcleo de una película de varias subtramas, casi como si fuese una novela en sí, donde pueden hallarse la mujer de la que está enamorado pero por quien no se la jugó y la actriz francesa protagonista de la novela que se la pasa sufriendo cambios a pedido de los productores.

Lo más interesante de Todo sucede en Tel Aviv es que si bien el conflicto palestino-israelí está presente, lo hace desde la cotidianeidad de estos personajes. A la larga ellos viven su día a día acostumbrados a situaciones que en otros lugares nos son ajenas. Pero eso no quiere decir que no estén, que no se note en el modo en que es recibida cierta historia romántica de la novela o, más claramente, en la relación que se genera entre Salam y el militar, de cierta complicidad pero capaz de poner sobre las mesas las cartas de poder de uno sobre el otro cuando es conveniente. Es que a medida que la película avanza, en que nos vemos inmersos en ella, el conflicto se siente más. La novela funciona como un nexo, con espectadores incondicionales desde ambos lados de la frontera.

Con tono de comedia romántica, la película divierte en especial con los vericuetos del detrás de escena de la telenovela. En ese sentido se percibe muy universal aunque también recuerda a la pasión que han generado hace unos años las novelas turcas, por ejemplos, como en algún momento lo fueron las mexicanas o las brasileras.

La trama romántica se encuentra un poco más deslucida, demasiado en segundo plano. En cambio, entre el guionista novel y el militar se generan los momentos más atrapantes. Sin dudas el tono kitsch de la telenovela dentro de la película le suma muchos puntos, genera una simpatía genuina, y pronto se va entremezclando con la trama principal.

La vida imita el arte o el arte imita a la vida. Quizás con ciertos ojos todo lo que sucede alrededor nuestro parece salido de un culebrón. Lo cierto es que Todo sucede en Tel Aviv resulta entretenida y aun con su peculiar tono para retratar el conflicto entre Israel y Palestina no se siente superficial aun en su ligereza. Un acercamiento original y sin muchas pretensiones.

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