«The Devil Conspiracy» (La Conspiración del Diablo): El retorno del anticristo

Como cada semana, el cine de género se sigue haciendo fuerte en cartelera. En esta oportunidad, llega una coproducción entre USA y República Checa, dirigida por un novel director, el canadiense Nathan Frankowski es un director novato del que no tenemos demasiados antecedentes. Si, claramente sabemos que la cinta se encuadra dentro de una propuesta de cine clase B, lo cual le ofrece cierto margen para la exploración temática.
“The Devil Conspiracy” parece hacer gala de cierta soltura para el abordaje de una historia, arriesgada. A ver, arranca como una propuesta de terror, cine gótico y religioso y muta a un film de búsqueda, destrucción y venganza, más emparentado con el género de acción. ¿Tiene sentido integral como producto cinematográfico? Y… No lo se. Creo, sin dudas, que no se puede analizar objetivamente esta película. Estoy convencido que la historia, si bien recuerda a “The Prophecy” (1995), es un camino de ida, demasiado influenciada por la saga “John Wick” para mi gusto.


La trama presenta a Lucifer (Joe Anderson), quien junto a sus seguidores ha organizado un astuto plan para destruir al mundo: obtener el Santo Sudario y con él, extraer el ADN de Jesucristo, con miras a embarazar un cuerpo capaz de soportar el poder oscuro rector del infierno. Para eso, necesitan capturar a la científica Laura (Alice Orr-Edwing) quien será el objetivo de los seguidores de la oscuridad, para albergar el renacimiento del Anticristo.
En el proceso de robo del Santo Sudario, las fuerzas del mal asesinarán al padre Marconi (Joe Doyle) y aquí todo se saldrá de cauce: el Arcangel Miguel restituirá a la vida al religioso (aunque ya no se estrictamente él) y lo pondrá al frente de la búsqueda del demonio. Sí, leyeron bien. Aquí explota el guión y se arma otra peli.
Estalla entonces un camino de violencia y matanzas bastante extremo donde veremos sangre, dolor y criaturas horribles en una batalla constante. Hay un ejército detrás de la resurrección de Lucifer y nuestro héroe deberá romper bastantes huesos para detener el nefasto proyecto. Veremos aquí escenas que nos harán plantear si elegimos la propuesta correcta y arriesgo que la respuesta no es tan clara. A favor, tiene un ritmo frenético que disimula sus evidentes falencias, no necesita actuaciones relevantes para sostener un argumento tan débil y no elige claramente la cordura, como ariete. Puede permitirse excesos.

En el debe, es inconsistente en su guión, pobre en términos de CGI y remite mucho al cine de los 90’, especie ya extinguida. Bucea en un estilo de presentación de conflicto delineado groseramente y si bien funcionó hace un tiempo atrás, luce cuando menos curiosa su elección para este tiempo. 
En líneas generales me pareció una realización confusa, para los estándares actuales puede decirse que es original y hasta transgresora… Rara. Me tienta decir “bizarra”, pero no. Respeto que el director eligiera jugar sus cartas así y creo que con un mayor nivel de producción, podría asemejarse a “Constantine” o algo parecido. Aunque no se si esa era la intención!!!
Intensa, desordenada y frenética, es. Un delirio el guión… Pero quizás, pueda gustarte. A mí no me cerró aunque todo quede abierto para pensar en volver sobre el tema en próxima entrega…

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